Jean Passini regresó este verano al Camino de Santiago después de décadas alejado de los lugares que marcaron una parte fundamental de su trayectoria investigadora. Lo hizo en Burgos, invitado por Camino Francés Federación con motivo de la presentación de la segunda fase de CamiNet y en un escenario especialmente significativo: el antiguo Hospital del Rey, actual Rectorado de la Universidad de Burgos.

Arquitecto, musicólogo e historiador, investigador de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París y académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Passini fue el responsable, a mediados de los años ochenta, de uno de los trabajos decisivos para la identificación del trazado histórico del Camino Francés. Su investigación, presentada en 1987, permitió cartografiar con rigor una ruta que en numerosos lugares se había desdibujado o incluso había desaparecido físicamente como consecuencia de las concentraciones parcelarias y las transformaciones urbanísticas.

Su regreso tuvo por ello mucho de reencuentro. Con un Camino muy diferente al que había conocido durante sus investigaciones y con las asociaciones que han continuado trabajando en su conservación, la jornada permitió recuperar de primera mano la memoria de aquel trabajo pionero y conocer cómo fue posible reconstruir sobre el terreno buena parte del itinerario histórico.

Passini recordó especialmente la importancia que tuvieron entonces los vecinos de las localidades, agricultores, funcionarios públicos y todas aquellas personas cuyo conocimiento del territorio permitió localizar caminos y vestigios que ya no eran evidentes sobre el terreno. Una investigación construida con documentación y cartografía, pero también caminando y preguntando.

El encuentro tuvo además una continuidad hacia el futuro. Más de 16.000 páginas de su archivo personal, entre fotografías, diapositivas, negativos, mapas, planos, dibujos y documentación de trabajo, han sido incorporadas a CamiNet para garantizar su conservación y permitir que ese conocimiento pueda seguir siendo utilizado por nuevas generaciones de investigadores.

Recogemos a continuación íntegramente la breve intervención que Jean Passini ofreció durante la presentación de la segunda fase de CamiNet en la Universidad de Burgos.

Intervención de Jean Passini

Arquitecto, historiador e investigador de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París

Queridos amigos del Camino de Santiago, señoras y señores:

Es para mí un gran placer dirigirme hoy a ustedes y agradecer a los responsables de esta página web el haber puesto a disposición del público una documentación que reuní, en parte, a lo largo de más de diez años de investigación y trabajo de campo,  recorriendo sobre el terreno numerosas regiones de España.

Cuando se estudia el Camino de Santiago, uno descubre rápidamente que no se trata únicamente de una vía de peregrinación. Es también una historia compartida por regiones y pueblos diversos, un elemento fundamental en la construcción cultural de Europa y un extraordinario medio para comprender nuestro patrimonio común.

El interés por este tema nació durante mi estancia como investigador en la Casa de Velázquez de Madrid. Mi objetivo inicial era estudiar las pequeñas iglesias rurales circulares que jalonaban el antiguo Camino. Sin embargo, muy pronto comprendí que muchos pueblos estaban perdiendo parte de su memoria histórica debido al despoblamiento, a las concentraciones parcelarias, a la apertura de nuevas carreteras y a las transformaciones urbanísticas contemporáneas.

Ante esta situación, me pareció indispensable reunir y conservar una información dispersa que corría el riesgo de desaparecer. Mi trabajo consistió en identificar, estudiar y documentar los vestigios históricos conservados en pueblos y ciudades, así como proponer un camino alternativo cuando los elementos del paisaje  todavía permitían comprender la organización medieval del territorio. 

Poco a poco fui descubriendo la extraordinaria amplitud del proyecto jacobeo medieval. Entre los siglos XII y XIV, el Camino contribuyó a transformar regiones enteras mediante la construcción de ciudades, caminos, puentes, hospitales, iglesias, lugares de acogida y espacios de intercambio económico y cultural. No se trataba únicamente de facilitar la peregrinación, sino también de estructurar y desarrollar los territorios.

A lo largo de estos años recorrí numerosas provincias, conocí a muchas personas comprometidas con la defensa de su patrimonio y procuré  reunir y poner a disposición de la comunidad científica/ de los estudiosos una base documental y cartográfica que pudiera servir para la conservación, valorización y protección de estos lugares, más comprometidos en Aragón, Navarra y la Rioja, .

Permítanme compartir algunas anécdotas que ilustran esta investigación de campo.

Recuerdo, por ejemplo, a un agricultor aragonés al que me acerqué en medio de sus tierras. Yo intentaba verificar la continuidad de un tramo del Camino que resultaba difícil de identificar y sobre el que prácticamente nadie había investigado. Sin dudarlo, me respondió: «Ese era antiguamente el camino real de Santiago». Aquella sencilla conversación confirmó una hipótesis que los documentos por sí solos no permitían demostrar.

En otra ocasión, en Jaca, mis conclusiones sobre el trazado histórico del Camino no fueron bien recibidas por algunos responsables municipales, ya que el antiguo camino real atravesaba una zona sometida a fuertes presiones urbanísticas. Aquella experiencia me hizo comprender hasta qué punto el patrimonio histórico puede verse afectado por intereses contemporáneos.

También recuerdo el caso de un puente medieval que había logrado identificar y fotografiar junto a su antigua calzada. Cuando regresé al año siguiente, una crecida se había llevado por completo tanto el puente como buena parte de las estructuras asociadas. Comprendí entonces la importancia de documentar cuanto antes aquellos vestigios que todavía subsisten.

En La Rúa descubrí igualmente que el antiguo Camino de Santiago no coincidía exactamente con la actual calle principal. El trazado medieval discurría más al norte, donde todavía se conservaban varias fachadas antiguas, mientras que el eje principal del pueblo se había desplazado progresivamente hacia el sur.

Conservo asimismo un recuerdo muy especial de los vuelos de reconocimiento aéreo realizados durante los años de fuerte sequía. En la provincia de Burgos, donde existían varias hipótesis sobre los itinerarios alternativos del Camino, la observación aérea permitió detectar indicios excepcionales. Cerca de la carretera nacional apareció claramente la planta de la antigua ciudad romana de Tritium Autrigorum: calles, parcelas y estructuras urbanas emergían en los cultivos gracias a las diferencias de humedad del terreno. Aquellos hallazgos dieron lugar posteriormente a una publicación científica.

Son solo algunos ejemplos entre cientos de recuerdos acumulados durante décadas de trabajo. Lo que más me ha marcado no han sido únicamente los monumentos o los paisajes, sino también las personas encontradas en el camino: agricultores, vecinos, responsables políticos, funcionarios del patrimonio, investigadores y asociaciones locales que compartieron sus conocimientos y contribuyeron a preservar esta memoria colectiva.

Con la información recogida publiqué libros y artículos, pero pasados los años comprendí que este trabajo no debía permanecer en un archivo personal. Mi trayectoria científica me llevó, posteriormente, hacia otros campos de estudio, pero estaba convencido de que toda esta documentación debía ponerse a disposición de quienes continúan trabajando sobre el Camino de Santiago.

Por ello me alegra profundamente que este material pueda hoy ser utilizado libremente por investigadores, asociaciones, administraciones públicas, responsables políticos y peregrinos.

Asimismo, he decidido depositar la totalidad de esta documentación en el Archivo Histórico Provincial de Toledo, donde continúo desarrollando mis investigaciones. De este modo, el trabajo realizado durante todos estos años quedará accesible para futuras generaciones de investigadores y para todas aquellas personas interesadas en la historia y el patrimonio del Camino de Santiago.

Estoy convencido de que el patrimonio sólo adquiere su pleno significado cuando el conocimiento acumulado vuelve a la sociedad que lo ha conservado y transmitido a lo largo de los siglos.

Quisiera finalmente expresar mi agradecimiento a todas las personas que han contribuido a esta labor: responsables políticos, técnicos de las administraciones, archiveros, investigadores, asociaciones locales y ciudadanos que me ayudaron a acceder a la información y a comprender mejor los territorios recorridos.

Muchas gracias.

CamiNet, recuperar la memoria contemporánea del Camino de Santiago para el futuro: Discurso Vicirector Burgos

El Rectorado de la Universidad de Burgos, situado en el histórico Hospital del Rey, acogió el pasado 9 de junio la presentación de la segunda fase de CamiNet, el gran archivo digital impulsado por Camino Francés Federación para recuperar, preservar y poner a disposición pública la memoria documental de la recuperación contemporánea del Camino de Santiago.

La elección del lugar tenía un especial significado. Fundado en el siglo XIII para la acogida y asistencia de los peregrinos, el Hospital del Rey forma parte de la propia historia del Camino Francés y es hoy sede de una Universidad estrechamente vinculada con la investigación, conservación y difusión del patrimonio cultural.

CamiNet nació precisamente con el propósito de evitar la pérdida de una documentación especialmente valiosa y, en muchos casos, dispersa entre asociaciones, investigadores y archivos particulares. Con la culminación de su segunda fase, la plataforma reúne más de 15.000 documentos catalogados y más de 100.000 páginas digitalizadas, entre ellas actas de congresos, artículos científicos y divulgativos, legislación, guías históricas, material gráfico, sonoro y audiovisual, cerca de 2.000 números de revistas jacobeas y más de 150 libros completos, muchos de ellos descatalogados. Todo este material puede consultarse en abierto, convirtiendo CamiNet en el mayor fondo documental digital de acceso público dedicado a la historia contemporánea del Camino de Santiago.

Esta segunda fase ha permitido además dar un paso especialmente importante: incorporar y preservar los archivos de algunos de los investigadores que contribuyeron decisivamente al conocimiento y recuperación del Camino durante la segunda mitad del siglo XX. Entre ellos se encuentran más de 16.000 páginas del archivo personal de Jean Passini y cerca de 5.000 páginas procedentes del fondo de Paolo Caucci von Saucken, junto a la documentación ya recuperada durante la primera fase sobre los orígenes del asociacionismo jacobeo, las primeras publicaciones vinculadas al renacimiento de la peregrinación y el histórico Congreso Internacional de Jaca de 1987.

La jornada reunió a representantes del mundo académico, investigadores y entidades jacobeas y tuvo como invitado de honor a Jean Passini, arquitecto, musicólogo e historiador, investigador de la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París y académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su presencia permitió, además de presentar la incorporación de su archivo a CamiNet, rendir homenaje a una figura fundamental para el conocimiento y la protección contemporánea del Camino Francés.

A mediados de los años ochenta, el entonces Instituto del Territorio y Urbanismo del Ministerio de Obras Públicas, junto con la Casa de Velázquez, encargó a Passini la identificación y delimitación de su trazado histórico. El trabajo resultante, presentado en 1987, constituyó la primera cartografía detallada y rigurosa de la ruta y sirvió posteriormente de referencia para delimitaciones administrativas, su declaración como Bien de Interés Cultural y distintas actuaciones de protección patrimonial.

La apertura de la jornada correspondió a Delfín Ortega Sánchez, vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la Universidad de Burgos, quien situó CamiNet dentro de una concepción amplia de la conservación del patrimonio: no únicamente como protección de monumentos y elementos materiales, sino también como preservación, investigación y transmisión del conocimiento que permite comprenderlos.

La Universidad de Burgos se convertía así, desde uno de los grandes enclaves históricos de acogida del Camino Francés, en escenario del encuentro entre dos tiempos: el de quienes contribuyeron a investigar y recuperar el Camino contemporáneo y el de las nuevas herramientas que permiten conservar ese legado y transmitirlo a las siguientes generaciones.

Sus palabras abrieron una jornada concebida precisamente con ese propósito.

Intervención inaugural de Delfín Ortega Sánchez

Vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la Universidad de Burgos

Queridas autoridades, representantes institucionales, miembros de Camino Francés

Federación, de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, profesor Jean Passini, don José Miguel Rodríguez Montañés, señoras y señores:

Sean bienvenidos al Aula Romeros de la Universidad de Burgos, en el Hospital del Rey, sede universitaria de particular significado institucional y lugar especialmente asociado a la historia europea del Camino de Santiago. Celebrar aquí este acto dedicado a CAMINET, a la preservación documental de la memoria jacobea y al reconocimiento de la trayectoria investigadora del profesor Jean Passini posee, por esta razón, una clara coherencia simbólica, académica y patrimonial.

Permítanme expresar, en nombre de la Universidad de Burgos, nuestro agradecimiento por haber querido situar este encuentro en una universidad pública comprometida con la investigación, la cultura, la transferencia de conocimiento y la conservación crítica del patrimonio. Saludo, con afecto, a todas las personas e instituciones que han hecho

posible este acto.

Abrimos hoy una jornada que pone de manifiesto algo que conviene recordar con frecuencia: el patrimonio no se conserva solo mediante la protección material de los lugares, sino también mediante el estudio riguroso de sus huellas documentales, la transmisión pública del conocimiento y la colaboración sostenida entre instituciones. El Camino de Santiago, por su densidad histórica, cultural y territorial, exige precisamente esa mirada amplia: una mirada capaz de reunir historia, arquitectura, urbanismo, documentación, memoria asociativa, tecnología digital y compromiso ciudadano.

El proyecto CAMINET representa, en este sentido, una iniciativa especialmente valiosa, pues responde a una necesidad esencial de nuestro tiempo: conservar, ordenar, digitalizar y hacer accesibles fondos documentales de alto interés histórico, cultural y científico. La digitalización no debe entenderse solo como una operación técnica. En contextos como este, constituye una forma de responsabilidad patrimonial. Permite proteger materiales dispersos, facilitar nuevas investigaciones, ampliar el acceso social al conocimiento y asegurar que la memoria del Camino pueda seguir siendo estudiada, interpretada y transmitida con rigor.

La presentación de CAMINET confirma, además, que la digitalización patrimonial, cuando se realiza con criterios de ordenación, preservación y acceso, puede convertirse en una herramienta académica y social de primer nivel. No se trata simplemente de poner documentos en línea. Se trata de construir condiciones para que los investigadores puedan formular nuevas preguntas, para que los territorios reconozcan mejor su propia historia y para que la ciudadanía acceda a materiales que, de otro modo, permanecerían dispersos o difícilmente consultables.

El Camino de Santiago no es únicamente una vía histórica de peregrinación. Es también un espacio de circulación de ideas, lenguas, prácticas culturales, formas de hospitalidad, experiencias espirituales, memorias territoriales y vínculos europeos. Su relevancia patrimonial ha sido reconocida por instituciones internacionales, pero su verdadero significado se mantiene vivo gracias al trabajo sostenido de investigadores, asociaciones jacobeas, administraciones públicas, universidades y comunidades locales. En ese entramado de esfuerzos, proyectos como CAMINET adquieren pleno sentido.

Desde la Universidad de Burgos valoramos especialmente ese esfuerzo porque coincide con algunas de las responsabilidades esenciales de la institución universitaria contemporánea: custodiar conocimiento, producir conocimiento nuevo, transferirlo a la sociedad y contribuir a que el patrimonio cultural sea comprendido como un bien vivo, compartido y abierto a nuevas interpretaciones científicas.

Quisiera destacar, de manera muy particular, la importancia académica de reconocer hoy la trayectoria del profesor Jean Passini. Su trabajo ha contribuido de manera decisiva al estudio histórico, urbano y patrimonial del Camino, y constituye un ejemplo de investigación paciente, rigurosa y territorialmente comprometida. En la universidad sabemos bien que el conocimiento relevante rara vez nace de la improvisación: exige método, continuidad, atención a las fuentes, dialogo interdisciplinar y una mirada capaz de conectar el detalle documental con los grandes procesos históricos. La calidad de una trayectoria investigadora se mide no solo por sus publicaciones o por sus contribuciones especializadas, sino también por la capacidad de abrir caminos a quienes investigan después. En ese sentido, la obra del profesor Passini forma parte de una tradición académica que ha ayudado a comprender mejor la morfología histórica del Camino, sus núcleos urbanos, sus trazas, sus permanencias y sus transformaciones. Reconocer hoy esa aportación en Burgos, y hacerlo en el Hospital del Rey, tiene un significado que trasciende la cortesía institucional.

Quiero agradecer también el trabajo de Camino Francés Federación y de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos. Las asociaciones jacobeas han desempeñado históricamente una función de extraordinaria importancia en la defensa, señalización, estudio, hospitalidad y difusión del Camino. Su labor demuestra que el patrimonio se sostiene cuando existe una comunidad que lo cuida, lo explica y lo transmite. Extiendo igualmente este agradecimiento a la Junta de Castilla y León y a su Delegación Territorial por el apoyo institucional prestado a una iniciativa que contribuye a la conservación y difusión del patrimonio jacobeo.

La Universidad de Burgos se siente especialmente concernida por este acto. Lo está por su ubicación, por su historia, por su vocación de servicio público y por su responsabilidad en la generación y transferencia de conocimiento. Una universidad que ocupa un espacio como el Hospital del Rey no puede mirar el Camino como una realidad ajena, sino como parte de su propia memoria institucional y de su compromiso con el territorio.

La Universidad de Burgos desea seguir siendo un espacio abierto para este tipo de proyectos: proyectos que unen investigación y territorio, memoria y tecnología, cultura y servicio público. Nuestro compromiso con el Camino de Santiago no es meramente protocolario. Está inscrito en nuestra historia, en nuestros espacios y en nuestra

responsabilidad académica.

Con ese espíritu, declaro abierto este acto institucional y académico, felicitamos a las entidades impulsoras de CAMINET por el trabajo realizado y agradecemos al profesor

Jean Passini su presencia entre nosotros. Que esta jornada contribuya a fortalecer la investigación jacobea, la preservación documental y la cooperación entre instituciones al servicio de un patrimonio que pertenece a Burgos, a Castilla y León, a España y a Europa, y que CAMINET siga creciendo como plataforma de investigación, preservación y difusión universal de la memoria jacobea.

Muchas gracias.

El Museo del Prado sale al encuentro del Camino de Santiago                                 

La Sección Internacional de Amigos del Museo del Prado ha completado este mes en Santiago de Compostela un recorrido por el Camino Francés iniciado en 2022 y que tras cuatro años ha llegado a su culmen. Dirigido por el escritor navarro Juan Ramón Corpas, colaborador habitual del museo y profundo conocedor de la ruta jacobea, el grupo ha dedicado una semana al año a descubrir algunos de los principales paisajes, monumentos y enclaves históricos vinculados al Camino de Santiago.Más allá de las etapas realizadas a pie, el programa se ha caracterizado por una aproximación amplia al fenómeno jacobeo, incorporando visitas a numerosos monasterios y enclaves históricos situados en el entorno del Camino. Gracias al apoyo logístico de un microbús, los participantes pudieron acercarse a lugares tan destacados como San Salvador de Leire, San Millán de la Cogolla, San Pedro de Cardeña, San Miguel de Escalada, Santa María de Gradefes, Santa María de Sandoval, Santiago de Peñalba, Santa María de Carracedo, el monasterio de Samos o Sobrado dos Monxes, entre otros.

Estos espacios permitieron a los viajeros comprender mejor la compleja red espiritual, cultural y patrimonial que durante siglos se ha desarrollado alrededor del Camino de Santiago y que explica buena parte de su relevancia histórica en Europa.

La llegada a Santiago tuvo lugar el pasado 3 de junio. Durante su estancia, los participantes recorrieron la ciudad histórica y visitaron algunos de sus principales monumentos, entre ellos la Catedral de Santiago, el Pórtico de la Gloria, los monasterios de San Paio de Antealtares y San Martín Pinario, así como la iglesia de Santa María Salomé, dedicada a la madre del Apóstol.

El programa continuó con visitas a Padrón, Iria Flavia y Fisterra, donde el grupo pudo contemplar la puesta de sol en el cabo que durante siglos marcó para muchos viajeros el final simbólico de su viaje.

La experiencia concluyó el 5 de junio con la asistencia a la misa del peregrino y la visita a algunos de los lugares más vinculados a los orígenes de Compostela, como el monasterio de Santo Domingo de Bonaval y la iglesia de San Fiz de Solovio.

Tras cuatro años de recorrido, los participantes regresaron a sus países de origen con una visión más profunda del Camino de Santiago, entendiendo la ruta no solo como un itinerario histórico, sino también como un espacio donde se entrelazan patrimonio, espiritualidad, paisaje y encuentro entre culturas.

Oficina de Atención al Peregrino de Pamplona, un hito para el Camino de Santiago en España

La Asoc. de Pamplona ha inaugurado el 11 de mayo de 2026 oficialmente la nueva Oficina de Atención al Peregrino, situada en el número 6 de la calle Mayor, sobre el trazado histórico del Camino de Santiago Francés, en un acto que supone uno de los hitos jacobeos más relevantes impulsados en Navarra en los últimos años.

El acto ha estado presidido por la consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Rebeca Esnaola, y ha reunido a representantes institucionales, asociaciones jacobeas, entidades sociales, cuerpos y fuerzas de seguridad y representantes de la Iglesia en Navarra, visualizando el amplio respaldo institucional y ciudadano que acompaña al proyecto.

La nueva oficina ha sido promovida por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra, en colaboración con todas las asociaciones de Camino Francés Federación, y nace gracias a la colaboración de Acción Social de Caja Rural de Navarra, entidad que ha hecho posible la cesión del espacio desde el que se desarrollará la actividad de acogida y atención al peregrino, además de convertirse en la nueva sede de los más de 500 socios de la entidad jacobea navarra.

Durante su intervención, el presidente de la Asociación Navarra recordó que este proyecto “representa una nueva etapa para el asociacionismo jacobeo navarro, que vuelve a situar la acogida y el contacto cotidiano con el peregrino en el centro de su actividad”.

La oficina ofrecerá información práctica, cultural y patrimonial, orientación personalizada y acompañamiento directo a los peregrinos a través de un modelo basado en el voluntariado y en la atención “de peregrinos a peregrinos”, uno de los elementos más característicos de la hospitalidad jacobea tradicional. La oficina contará con la implicación de 50 pamploneses que serán los encargados de atender diariamente este espacio, que abrirá todos los días de la semana de 16:00 a 20:00 horas.

Durante el acto institucional, la consejera Rebeca Esnaola señaló que “desde el Gobierno de Navarra, este espacio viene a completar y reforzar nuestro trabajo en torno al Camino, uno de nuestros bienes culturales más preciados; una seña de identidad que nos distingue y que trabajamos de manera transversal en el departamento, a través de la Dirección General de Cultura y la de Turismo, y también con otras áreas de gobierno, empresas y asociaciones”.

Y añadió que “desde la Dirección General de Turismo estamos desarrollando el ACD 5 Caminos, un proyecto ambicioso que cuenta con una inversión de 5.800.000 euros, repartidos por toda Navarra en cada uno de esos cinco caminos, con el objetivo de crear un Camino más verde y sostenible, energéticamente más eficiente, digitalmente avanzado y más experiencial, atractivo, inclusivo y accesible”.

Por su parte, el representante de Acción Social de Caja Rural de Navarra, Juan Mari Ayechu, destacó que se trata de un proyecto de colaboración a largo plazo con la Asociación Navarra de peregrinos. “El Camino es progreso; conservar los valores identitarios también es progreso. Acción Social tiene que ser y es hospitalaria y cercana; queremos estar cerca de las personas y contribuir con nuestra sociedad”.

Y es que, tras la exploración durante tres años de la asociación en búsqueda de un espacio para realizar este proyecto, quienes entendieron y apostaron por la iniciativa fueron Acción Social de Caja Rural de Navarra, que cede ahora el local a la Asociación en un marco de colaboración a largo plazo que asegura el mantenimiento de la “casa del peregrino”, tal y como entiende este espacio el representante de Acción Social de Caja Rural, garantizando que este espacio de encuentro para los peregrinos en el centro de Pamplona pueda mantenerse durante años.

En representación de Camino Francés Federación, su presidente, Miguel Pérez Cabezas, afirmó: “Hay infraestructuras que ordenan el Camino y lugares que lo humanizan. Esta oficina nace para eso: para que el peregrino encuentre en Pamplona orientación y presencia humana desde el primer momento”, y destacó los hitos que han convertido a Navarra en una región pionera en el Camino.

Pamplona registra actualmente más de 90.000 pernoctaciones anuales vinculadas al Camino de Santiago y ocupa una posición estratégica dentro de la ruta jacobea, al funcionar simultáneamente como punto de inicio para muchos peregrinos y como etapa de paso para quienes llegan desde Francia.

La Oficina de Atención al Peregrino trabajará además en coordinación con la Oficina del Peregrino de Saint-Jean-Pied-de-Port, reforzando un eje de colaboración transfronteriza entre dos de los principales enclaves de acogida jacobea anteriores a Compostela. Y es que, Pamplona se encuentra una posición singular dentro del Camino de Santiago, pues los que van a realizar el Camino la vistan primero como viajeros para llegar a su punto de inicio de la Ruta y después, ya si como peregrinos a pie, llegan a ella como la primera gran ciudad jacobea de España que sale a su paso. Esta sería por tanto la única y primera oficina de información en el famoso Itinerario Cultural Europeo que asistirá a los peregrinos.

La Asociación Navarra ha querido subrayar igualmente la dimensión ciudadana del proyecto, señalando que la apertura de este nuevo espacio permitirá devolver actividad y vida cotidiana a un local histórico del casco viejo gracias al compromiso voluntario de decenas de pamploneses y pamplonesas vinculados al Camino de Santiago

Veinte ciudades del Camino Francés dan el espaldarazo al asociacionismo de Logroño frente a la polémica del Albergue de Peregrinos Municipal

Logroño, 25.04.2026 – La Asamblea General de Camino Francés Federación, celebrada hoy en Logroño, ha reunido a representantes de una veintena de ciudades jacobeas —quince de ellas presentes físicamente— en un encuentro que ha concluido con un respaldo unánime al modelo de acogida tradicional desarrollado durante décadas por la Asociación Riojana de Amigos del Camino de Santiago.

La cita, prevista en la ciudad desde hace más de un año, ha adquirido un significado especial en el contexto actual del albergue municipal de peregrinos, en estos momentos cerrado temporalmente por obras. Hasta 25 representantes de asociaciones del Camino, junto a entre 30 y 40 personas de la sociedad riojana, han querido acompañar presencialmente este momento.

“El apoyo de todas las asociaciones ha sido unánime”, señalaron desde la presidencia de Camino Francés Federación durante la Asamblea. “Y lo hacemos aquí, en Logroño, que no es un lugar cualquiera dentro del Camino. Logroño ha sido durante décadas un punto de referencia en la acogida al peregrino. No solo por su ubicación, sino por cómo se ha entendido aquí el Camino: desde la cercanía, desde el voluntariado y desde una forma muy concreta de hacer las cosas que no siempre es visible, pero que sostiene gran parte de la experiencia del peregrino.
En Logroño el Camino no solo atraviesa una tierra fértil de viñas; atraviesa una forma de ser. de los riojanos Aquí la acogida no se organiza, se da. Y el peregrino lo nota desde el primer momento en que cruza la ciudad” quiso destacar el presidente de las asociaciones federadas del Camino.

El posicionamiento aprobado pone el foco en el fundamento de las decisiones adoptadas por el Ayuntamiento de Logroño. Sin entrar en valoraciones políticas, las asociaciones subrayan la debilidad del argumento esgrimido por el Ayuntamiento, basado únicamente en la necesidad de armonizarse con una ordenanza de subvenciones. Un planteamiento que consideran insuficiente, teniendo en cuenta que lo que se está licitando no es una subvención, sino una cesión de uso de un espacio municipal para un servicio que lleva funcionando más de tres décadas.

“Se puede licitar un servicio, pero no la hospitalidad”, expresó el presidente de la Asociación Riojana, aludiendo a la naturaleza de un modelo que se sostiene sobre personas, conocimiento del terreno y una práctica continuada de acogida.

Lejos de ser una excepción, el caso de Logroño se inscribe en una realidad extendida a lo largo del Camino Francés: asociaciones locales que gestionan albergues municipales desde la proximidad y el compromiso voluntario. Un equilibrio que no puede explicarse únicamente en términos administrativos.

“Cuando algo ha demostrado que funciona, lo razonable es cuidarlo. El peregrino no busca solo un lugar donde dormir, busca encuentro, cercanía y experiencia compartida”, apuntaron desde asociaciones históricas del Camino.

El respaldo adquiere un valor añadido al coincidir con el 40 aniversario de la Asociación Riojana, cuya trayectoria ha estado ligada de forma inseparable a la acogida en la ciudad.

En un momento en el que los espacios de encuentro reales son cada vez más escasos, las asociaciones han querido subrayar el valor simbólico del albergue como lugar de convivencia. La posible transformación de este espacio no se interpreta únicamente como un cambio de gestión, sino como la pérdida de uno de esos pocos ámbitos donde el Camino se vive en su dimensión más humana.

La Asamblea fue recibida con especial emoción por parte de la asociación riojana, en reconocimiento al respaldo expresado hacia la ciudad y su trayectoria en el Camino.

Otros acuerdos de la Asamblea

En el transcurso de la reunión se renovó la Junta Directiva para los próximos cuatro años, con Astorga en la presidencia, Estella en la vicepresidencia, La Rioja en la tesorería, Burgos en la secretaría y El Bierzo como vocalía.

La organización aprobó también la incorporación de la Cofradía de la Trinidad de Arre como nuevo miembro, destacando su integración dentro de la red asociativa del Camino.

Asimismo, se pusieron en valor los principales avances del último mandato —entre ellos la apertura de nuevos albergues, el impulso al reconocimiento de la acogida tradicional como patrimonio cultural inmaterial, el desarrollo de la credencial propia del Camino Francés y el fortalecimiento de relaciones internacionales—, junto a diversas líneas de trabajo futuro centradas en la recuperación de espacios emblemáticos, la mejora de la atención al peregrino y el refuerzo del modelo de acogida.

Camino Francés Federación activa apoyos ante la nueva reunión del Consejo de Patrimonio Histórico para el reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea

Este jueves vuelve a reunirse el Consejo de Patrimonio Histórico, órgano de cooperación entre el Estado y las comunidades autónomas, que deberá valorar nuevamente la posible promoción del reconocimiento de la Acogida y Hospitalidad Tradicional Jacobea como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

Tras la decadencia del expediente a raíz de las alegaciones presentadas en su momento al expediente promovido por FICS, se abrió un proceso de diálogo y consenso acompañado por una consultora especializada, con el objetivo de integrar las distintas sensibilidades institucionales y territoriales.

Ante esta nueva fase, Camino Francés Federación (CFF) ha intensificado su labor institucional y activado apoyos mediante encuentros y conversaciones mantenidas en los últimos días con responsables públicos de distintas comunidades autónomas, entre ellos el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, así como responsables de patrimonio y turismo de Castilla y León, Navarra y Galicia.

Estos contactos han permitido tomar el pulso a la posición de las administraciones implicadas y trasladar la importancia de que el reconocimiento avance con el respaldo necesario.

Desde su impulso inicial, el Camino Francés ha trabajado de manera constante por este objetivo, convencida de que la acogida tradicional constituye un patrimonio vivo, sostenido por hospitaleros voluntarios y comunidades locales a lo largo del Camino.

Con prudencia institucional, pero también con determinación, CFF continúa implicada en el seguimiento del proceso, promoviendo apoyos y velando por que la hospitalidad tradicional jacobea reciba la protección y el reconocimiento que merece.

Camino Francés logra el impulso institucional y busca el comunitario para la restauración y protección de la Cruz de Ferro

Camino Francés Federación, junto con las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de Astorga y del Bierzo, impulsa un proyecto de intervención y protección del entorno de la Cruz de Ferro ante el progresivo deterioro que viene sufriendo en los últimos años.

El 30 de septiembre, la Junta de Castilla y León publicó en el BOCYL la concesión de una subvención de 89.401,10 € al Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza destinada a la restauración y adecuación del entorno de la Cruz de Ferro, uno de los enclaves más emblemáticos y simbólicos del Camino de Santiago.

EEsta resolución no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de interlocución institucional sostenido en el tiempo, mediante el cual la Federación trasladó reiteradamente la preocupación por el estado de degradación del lugar y la necesidad de una intervención responsable.

Durante este periodo, se mantuvieron contactos y reuniones con distintas instancias administrativas para evitar que la situación continuara siendo ignorada. La concesión de esta ayuda supone, por tanto, el reconocimiento oficial de un problema que requería respuesta.

De la prudencia a la responsabilidad

Durante mucho tiempo, desde el ámbito asociativo jacobeo se sostuvo la convicción de que “la Cruz de Ferro no se toca”. Ese principio respondía al respeto profundo por un lugar que forma parte de la experiencia espiritual de generaciones de peregrinos.

Sin embargo, la realidad reciente ha obligado a una reflexión. Intervenciones particulares sin criterio, el paso de vehículos motorizados, actos vandálicos reiterados y la acumulación desordenada de materiales han provocado una alteración constante del montículo y su entorno.

No actuar ante esta situación dejaría de ser prudencia para convertirse en abandono.

Por ello, hoy la posición es clara: si se interviene, será para proteger, restaurar y dignificar; no para transformar ni desvirtuar el sentido del lugar. Y de ser posible, devolverla en el futuro a su estado primigenio.

Un proyecto para devolver equilibrio y dignidad

El objetivo principal es restituir el montículo a un estado estable y respetuoso con su configuración tradicional, protegiéndolo frente a usos indebidos y garantizando al mismo tiempo el acceso libre de los peregrinos que acuden a depositar una piedra o guardar un momento de recogimiento.

La protección absoluta solo sería posible prohibiendo el acceso al montículo, opción que las entidades impulsoras descartan por contradecir la esencia misma del enclave. El desafío consiste en compatibilizar conservación, respeto y accesibilidad.

Las soluciones estudiadas son fruto de un proceso de análisis técnico y diálogo entre asociaciones jacobeas y profesionales especializados en materiales y técnicas constructivas. Algunas propuestas iniciales —como delimitaciones vegetales— fueron descartadas por no ofrecer garantías suficientes frente a las prácticas que han generado el deterioro.

Colaboración entre comunidad y administración

La iniciativa ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de la Federación Camino Francés, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Astorga y Comarca, y la FICS, que han trabajado para trasladar la urgencia de la situación a las administraciones competentes y la FICS desde su sonora protesta social.

Se reconoce y agradece expresamente a la Junta de Castilla y León su apoyo económico para el adecentamiento de este patrimonio, así como la disposición del Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza a impulsar el proyecto desde el ámbito municipal contando con la visión de los peregrinos..

Será el Ayuntamiento quien proceda a la licitación del proyecto arquitectónico para la adecuación del entorno de la Cruz de Ferro, incorporando criterios técnicosy el debido respeto al paisaje y al valor simbólico del enclave.

Antecedentes de protección

La historia reciente demuestra que intervenir para preservar no es algo ajeno a la Cruz de Ferro. La cruz original se custodia hoy en el Museo de los Caminos de Astorga tras su desaparición y recuperación décadas atrás. Del mismo modo, el actual mástil —con estructura interna de hierro revestida en madera— responde a soluciones técnicas adoptadas tras repetidos actos de serrado que hicieron inviable la reposición tradicional.

Estos precedentes evidencian que la intervención, cuando es necesaria y proporcionada, forma parte del compromiso por garantizar la continuidad del símbolo.

Un legado que debemos preservar

Las asociaciones firmantes reiteran su compromiso con el cuidado permanente de la Cruz de Ferro, una labor que han venido desempeñando durante años mediante tareas periódicas de limpieza y mantenimiento.

El proyecto ahora iniciado no pretende modificar la identidad del lugar, sino asegurar que el legado que reciban las futuras generaciones de peregrinos no sea un espacio degradado, sino un enclave digno, cuidado y respetado.

La Cruz de Ferro es patrimonio espiritual y cultural del Camino. Su preservación exige responsabilidad y cuidado colectivo.

La Cruz de Ferro hace pocos meses


Vídeo de la propuesta más votada en Redes Sociales

BUENAS PRÁCTICAS EN EL CAMINO DE SANTIAGO

Más de un milenio de peregrinaciones a Santiago de Compostela han marcado de forma evidente los territorios y sociedades por los que discurre el camino de Santiago. Y forjado unos valores jacobeos … (Comité de Valores de Camino Francés Federación).

El Camino de Santiago es respetar, a los demás y lo que nos rodea, reflexionar sobre nosotros y la vida, disfrutar y experimentar. 

Mucho más que caminar y, a la vez, sencillamente caminar conscientes de nosotros mismos y nuestro entorno. 

Resumen de la I Jornada de Salvaguarda y Reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea

El pasado fin de semana se celebró en Navarra la I Jornada de Salvaguarda y Reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea (ATJ), convocada por el Gobierno de Navarra con el acuerdo del Ministerio de Cultura. El encuentro se concibió como un espacio de reflexión conjunta para reactivar el proceso de reconocimiento de la ATJ como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

El encuentro, coordinado por el Director General de Cultura- Institución Príncipe de Viana, Iñaki Apezteguía congregó a representantes de las administraciones de Navarra, Castilla y León y Asturias, junto a organizaciones jacobeas, asociaciones de hospitaleros, expertos jurídicos y gestores de albergues públicos y privados. La Xunta de Galicia, invitada a participar, excusó su asistencia a última hora, trasladando que su postura “queda reflejada en las alegaciones presentadas al expediente”.

La apertura institucional corrió a cargo de Rebeca Esnaola, consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, quien destacó la importancia de “preservar y fortalecer la hospitalidad jacobea como una de las tradiciones más valiosas del Camino”, símbolo del espíritu de servicio y encuentro entre culturas. Subrayó que “el reconocimiento de la ATJ es hablar de futuro”, y apeló a clarificar el expediente con rigor y participación, asegurando que Navarra “apoya plenamente una resolución ordenada y transparente”.

La siguió María Agúndez Lería, subdirectora general de Gestión y Coordinación de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, recordando que “los titulares del patrimonio inmaterial son las comunidades portadoras”, y que “estas jornadas son valiosas para poner en común sus visiones y definir con precisión lo que se desea proteger”.

El director general de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Iñaki Apezteguía, tuvo un papel clave como conductor de la jornada. Su intervención, muy celebrada, apeló a “no dejar decaer el expediente y culminar el reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea con espíritu de unidad y perseverancia”.

El debate histórico y conceptual se abordó en la primera mesa.
El historiador José Manuel Rodríguez Montañés, autor del documento inicial de solicitud de protección, explicó por qué se utiliza el término “Acogida Tradicional Jacobea” en lugar de “hospitalidad”: “La hospitalidad es un valor humano universal, no objeto de protección jurídica. Lo que se pretende salvaguardar es una manifestación concreta de ese valor: el sistema fraterno de acogida al peregrino, hoy amenazado por normativas que no atienden a su naturaleza singular”.
Le siguieron Sara González Cambeiro, del Plan Nacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, quien insistió en que “no se protege una virtud, sino prácticas sociales identificables”, y Susana Irigaray, directora del Servicio de Museos y Patrimonio Inmaterial del Gobierno de Navarra, que relató los avances de su comunidad en la protección del PCI.

En la mesa jurídica, la doctora María Teresa Carballeira Rivera (USC) subrayó que “la realidad del Camino es poliédrica y compleja” y que el reconocimiento de la ATJ “exige consenso entre administraciones y comunidades portadoras”.
Ángel González Pieras, director general de Turismo de Castilla y León y comisario de los Caminos de Santiago, defendió la necesidad de “una norma estatal de salvaguarda” y expresó su deseo de “retomar el diálogo con Galicia”. Desde Asturias, Pablo León, director general de Patrimonio y Cultura, denunció la “alegalidad en la que viven muchos albergues” y reclamó que “la protección salga adelante por justicia”.

La tercera mesa reflexionó sobre los nuevos criterios de hospitalidad. El hospitalero Emilio Lueje (albergue Villa de Grado, Asturias) advirtió del riesgo de banalizar el Camino como “un todo a cien sin alma”. Manuel Oliva, responsable de hospitalidad de la FEACS, recordó que “la hospitalidad es lo que transforma a un turista en peregrino”, y Juan Carlos Pérez, presidente de la FICS, alertó de que “muchos albergues sobreviven gracias a la sensibilidad de los funcionarios, pero no se puede vivir en un limbo legal permanente”.
El presidente de AGALBER, Miguel Ángel Rodríguez, pidió que “la acogida no se vincule a un tipo concreto de albergue”, aunque reconoció la dificultad de definir límites. Desde la Asociación de Casas de Acogida Tradicional Jacobea sin ánimo de lucro se incidió en que “hay que poner el acento en el peregrino: no es lo mismo dar servicio que estar en servicio”.

La última sesión abordó el presente y futuro de la acogida.
Román Felones, vicepresidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Estella-Lizarra, afirmó: “El peregrino es el centro.  Dar techo, fuego y alimento forma parte de la esencia del Camino. Si hoy pedimos su protección es porque está amenazada por la lógica turística y legislativa”.
Jorge Martínez-Cava, expresidente de la FEACS, defendió una declaración consensuada y recordó que “la hospitalidad jacobea se da en todo el mundo, de muchas maneras diferentes”. También afirmó que “el Camino de Santiago está en todo el territorio español, europeo y mundial, y las únicas instituciones que lo defienden desde una perspectiva nacional son la Guardia Civil, el Instituto Geográfico Nacional y nuestra propia entidad”.

Miguel Pérez Cabezas, presidente de la Camino Francés Federación, insistió en que “hay que bajar a la tierra el proceso de reconocimiento”, definiendo sus elementos esenciales con claridad para su inclusión oficial en el BOE: “Lo que hay que proteger es lo que está en peligro, no un valor abstracto”.

El cierre lo pusieron las Hermanas del Albergue Parroquial de Zabaldika, recordando que “el Camino transforma y sana. Hay que proteger esta gran familia humana y los espacios donde las culturas todavía hoy se pueden encontrar desde la libertad.

Un consenso posible

La jornada concluyó con la sensación de que existe un consenso real entre administraciones, expertos y comunidades portadoras, más allá de matices conceptuales.
Todos coincidieron en que la Acogida Tradicional Jacobea constituye un patrimonio vivo y frágil, y que su reconocimiento estatal sería una herramienta esencial para su preservación.

El clima de trabajo fue descrito como constructivo, maduro y esperanzador, dejando abierta una hoja de ruta común para reactivar el procedimiento en los próximos meses.

Como se subrayó en Navarra, “proteger la acogida jacobea es proteger el alma del Camino de Santiago y su futuro”.

Además de los ponentes y representantes institucionales que participaron en las mesas redondas, la jornada contó con la asistencia y aportaciones de destacadas figuras vinculadas al mundo jacobeo y a la acogida tradicional. Entre ellos, don Antolín de Cela, sacerdote y figura histórica del renacimiento moderno del Camino de Santiago, cuya parroquia sostiene los Albergues de Ponferrada, El Acebo y Foncebadón; Laurie Dennett, escritora y peregrina de larga trayectoria; José Almeida, de la Asociación Zamorana; José Luis Miral, periodista y hospitalero de Santa Cruz de Arre; Carlos Mencos; Antón Pombo; César Purroy, delegado diocesano del Camino de Navarra; así como un miembro de la Asociación de Casas de Acogida Tradicional Jacobea sin ánimo de lucro (ATJ).

También estuvieron presentes representantes de la Policía Nacional y la Policía Foral de Navarra, y miembros de las asociaciones de Estella, Pamplona y Los Arcos, cuya presencia reforzó el carácter coral y participativo de esta jornada dedicada a la salvaguarda de la acogida jacobea.

LA PALABRA

En el Camino de Santiago, desde la sociedad civil, siempre ha sido mayor el empuje ejercido en él gracias al voluntarismo que a la planificación. Un aspecto, que ha permitido una manera un tanto anárquica pero osada y libre – y en cierto modo hermosa – de recuperar y hacer crecer la peregrinación actual a la tumba del apóstol.

Tan es así, que estamos seguros de no equivocarnos si decimos que esta es una de las causas por las que el Camino se ha convertido en un espacio singular que peregrinos de todo el mundo experimentan como algo especial en sus vidas.

El renacer moderno del Camino puede situarse en mayo de 1985, cuando en Santiago de Compostela se reunieron curas del Camino y miembros de la sociedad civil decididos a relanzar la peregrinación. Aquella cita coincidía, curiosamente, con la entrada de España en Europa, símbolo de una nueva etapa en la que se dejaban atrás viejas estructuras y legislaciones.

Ambas circunstancias, décadas después, son las que han conformado un espacio jacobeo singular, ejemplo de encuentro y fraternidad por un lado y, a la vez, más sensible a su futuro, y precario en la conservación de sus esencias. Producto de la complejidad que ha ido adquiriendo nuestra sociedad en normativa, regulación, leyes y reglamentos que, junto al dinero, suele llegar de Europa.

Buena parte de lo que decimos se puede comprobar ahora, de manera certera, en el magnífico Centro de Documentación Digital (www.camiNet.org) que bajo el impulso de Camino Francés Federación, y la generosa participación de la Junta de Castilla y León a través de su consejería de Cultura, Turismo y Deporte, se ha puesto en marcha en Carrión de los Condes. Un espacio de acceso libre y gratuito en la nube, donde se puede visualizar y estudiar el más importante conjunto de documentos contemporáneos del Camino. En especial los relacionado con el trabajo de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.

Al estudiar estos documentos, se aprecia cómo muchas de las acciones que dieron forma al Camino moderno nacieron de apenas unos cuantos folios con ideas a modo de guion.
A partir de ellos, el trabajo se articuló sobre el compromiso de todos por cumplir lo acordado en reuniones y encuentros. Fue ese respeto a la palabra dada, más que a los documentos, lo que permitió que la peregrinación prosperase y se consolidara.

Podríamos decir pues, que el proceso se basó, por encima de todo, en LA PALABRA. La palabra dada, aceptada y respetada fue el lazo que unió a todos y la fuerza que hizo avanzar los proyectos. Fue  sobre el respeto mutuo entre las asociaciones como se edificó buena parte de la peregrinación actual.

Pero la palabra, además de ser un compromiso entre personas, encierra algo más profundo: la trascendencia y el peso de su significado.

Aspecto que, lamentablemente, en tiempos tan confusos como los que vivimos, comienza a ser preocupante, dado el intento permanente de vaciarla de contenido.

El pensador Rob Riemen lo expresa con claridad:

“La única manera de acercarnos a lo sagrado es recuperando el significado de las palabras. Algo difícil en una sociedad que las ha vaciado de contenido para que no signifiquen nada”.

En la comunidad jacobea —esa gran ciudad ambulante formada por quienes caminan cada año y quienes los acogen— todos entendemos que no es lo mismo viajar que peregrinar, ser turista que peregrino, o ir en coche que caminar.

Aspectos: andar, peregrinar, peregrinar que juntos – los peregrinos lo saben bien – acercan a lo sagrado o espiritual. Y, en este sentido, deberíamos recordar que, aunque pueda parecerlo, tampoco es lo mismo hospitalidad que acogida.

La palabra dada… y la palabra vaciada

Viene todo esto a cuento por lo sucedido con el primer intento de reconocer y proteger la Acogida Tradicional Jacobea como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Un proceso que, en el fondo, ha girado también en torno a la palabra.

Por un lado, la palabra dada y no respetada.

Y por otro, la palabra vaciada de significado que permite confundir y considerar igual lo que no lo es.

En este procedimiento se ha podido comprobar cómo las viejas maneras, casi tradicionales, de encontrarse y respetarse de las asociaciones se vinieron abajo cuando, quienes, de forma reiterada, dijeron una y otra vez en reuniones internas, congresos y mesas que apoyaban el proceso iniciado de la protección (Federación Española y Xacobeo) en el último momento se alinearon para poner las alegaciones que lo paralizaron y lo hicieron decaer. Sin buscar, durante casi un año de procedimiento, ni diálogo, ni consenso.

La Federación Española dijo sí a llevar el proceso adelante en la reunión inicial en el Ministerio, lo asumió en el Congreso de Orense y lo refrendó con su firma en el manifiesto de Astorga, entre otros actos. 

(1.- Cronología del expediente de reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea PDF)

Algo inédito y difícil de explicar, que solo puede entenderse como la voluntad de afirmar que solo la Federación Española puede representar las iniciativas jacobeas.

Ha sido, de esta manea, en los casi dos años transcurridos desde el inicio del expediente, cómo hemos comprobado que los que antes dijeron digo ahora dicen diego.

De tal manera que, cuando estábamos a punto de lograr un hito histórico en la protección de una forma ancestral de atención al peregrino —la Acogida Tradicional Jacobea—, hemos tenido que volver a empezar.

En el pasado, nunca se actuó así. Las asociaciones jacobeas se respetaban, apoyaban y ayudaban en sus cuitas, trabajos e iniciativas y respetaban la palabra dada.

Y, por otra parte, estas alegaciones se han apoyado, de manera llamativa, precisamente en el significado de las palabras.

Una disquisición que no hubiese sido posible, si no fuera por esa dejación de la sociedad actual de no darle importancia al significado de lo que se dice.

Sobre ello escribió George Steiner, en su libro Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano:

“Hemos perdido la capacidad de hablar con palabras que tengan sentido y significado; están vacías. Vivimos en la era del talk show”.

Toda esta reflexión encaja de lleno con lo ocurrido con la protección oficial a la Acogida Tradicional Jacobea y la confusión para algunos entre «hospitalidad» y «acogida».

Cuando las palabras se vacían, todo se vuelve confuso, y conceptos tan hondos como hospitalidad, acogida o tradición se tergiversan o se usan indistintamente, perdiendo su peso real. Y así, lo que durante décadas fue una práctica viva y respetada por todos, se ha visto envuelta en debates que poco tienen que ver con su esencia y pervivencia.

La decisión, en cuanto a la denominación, además de contar con la recomendación de los propios expertos del Ministerio, respondía a fundamentos prácticos difíciles de rebatir.

No es la hospitalidad jacobea lo que está en riesgo hoy.

La hospitalidad es un concepto, un Valor humano, universal, que no depende de leyes ni de épocas. Mientras existan personas dispuestas a ofrecer un vaso de agua, una ducha o un descanso al viajero, habrá hospitalidad jacobea.

¿Alguien duda de que eso deje de ocurrir algún día?

La hospitalidad forma parte de la esencia del ser humano. Ha estado presente en todas las culturas y religiones desde los orígenes, y su futuro irá siempre unido al de la propia humanidad. Mientras exista una, existirá la otra.

Algo muy distinto, sin embargo, es la necesidad de proteger una manifestación concreta de esa hospitalidad: la Acogida Tradicional Jacobea. Que, en nuestro país, como consecuencia de la compleja legislación actual, siempre cambiante, peligra sobremanera.

Una Acogida Tradicional Jacobea que es la que se realiza en los albergues sin ánimo de lucro, por voluntarios y con donativos libre o aportación compensatorias de gastos. Una forma singular de atender a un viajero singular (el peregrino) en un espacio singular (el Camino) que la normativa actual de una sociedad moderna amenaza con su extinción. La misma que hace que no importe el número de peregrinos para estar abierto o no. Sea invierno o verano o un camino de muchos peregrinos o de unos pocos.

Para proteger y legislar sobre algo, hay que definirlo, acotarlo, identificarlo. Solo reconociendo legalmente su especificidad podrá protegerse de verdad. Esto es lo que se está intentando: una protección universal y para todo el país, donde esta forma de atender al peregrino, tan antigua como el camino,  nos perdure. El legado, hasta el momento, lo tenemos sobre la mesa, es nuestra responsabilidad que no desparezca en nuestro tiempo. La hospitalidad perdurará se legisle como se legisle, la acogida, según en qué casos, puede perderse para siempre.

¿Y para el resto de maneras públicas y privadas de atender a los peregrinos qué? Para todos ellos, no lo olvidemos, ya existe legislación que los regula y, en su caso, protege.

Por fortuna, no todo está perdido, gracias a la inestimable ayuda de la comunidad autónoma Navarra, el apoyo de la Junta de Castilla y León y la disposición del Ministerio de Cultura se ha relanzado el proceso a pesar de las alegaciones anteriores en contra.

(ver alegaciones y respuesta)

Siempre que el resultado final sea la protección de una forma singular de atender al peregrino —columna vertebral, a lo largo de los siglos, de la pervivencia de la peregrinación—,
nos encontrarán ahí: leales y fieles a la palabra dada.

Materiales de consulta:

PROPUESTA PARA SU DECLARACIÓN COMO MANIFESTACIÓN REPRESENTATIVA DEL
PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL – 22 de septiembre de 2022
(PDF documento original de la propuesta FICS, miembro de CFF
)

ALEGACIONES DE LA AXENCIA DE TURISMO DE GALICIA A LA RESOLUCIÓN DE 26 DE DICIEMBRE DE 2023 PDF

RESPUESTA A LAS ALEGACIONES E INFORMES

INFORME COMITÉ DE EXPERTOS sobre Acogida ED DEF. 29 IX 2024

ALEGACIONES GENERALES (PD