El Museo del Prado sale al encuentro del Camino de Santiago                                 

La Sección Internacional de Amigos del Museo del Prado ha completado este mes en Santiago de Compostela un recorrido por el Camino Francés iniciado en 2022 y que tras cuatro años ha llegado a su culmen. Dirigido por el escritor navarro Juan Ramón Corpas, colaborador habitual del museo y profundo conocedor de la ruta jacobea, el grupo ha dedicado una semana al año a descubrir algunos de los principales paisajes, monumentos y enclaves históricos vinculados al Camino de Santiago.Más allá de las etapas realizadas a pie, el programa se ha caracterizado por una aproximación amplia al fenómeno jacobeo, incorporando visitas a numerosos monasterios y enclaves históricos situados en el entorno del Camino. Gracias al apoyo logístico de un microbús, los participantes pudieron acercarse a lugares tan destacados como San Salvador de Leire, San Millán de la Cogolla, San Pedro de Cardeña, San Miguel de Escalada, Santa María de Gradefes, Santa María de Sandoval, Santiago de Peñalba, Santa María de Carracedo, el monasterio de Samos o Sobrado dos Monxes, entre otros.

Estos espacios permitieron a los viajeros comprender mejor la compleja red espiritual, cultural y patrimonial que durante siglos se ha desarrollado alrededor del Camino de Santiago y que explica buena parte de su relevancia histórica en Europa.

La llegada a Santiago tuvo lugar el pasado 3 de junio. Durante su estancia, los participantes recorrieron la ciudad histórica y visitaron algunos de sus principales monumentos, entre ellos la Catedral de Santiago, el Pórtico de la Gloria, los monasterios de San Paio de Antealtares y San Martín Pinario, así como la iglesia de Santa María Salomé, dedicada a la madre del Apóstol.

El programa continuó con visitas a Padrón, Iria Flavia y Fisterra, donde el grupo pudo contemplar la puesta de sol en el cabo que durante siglos marcó para muchos viajeros el final simbólico de su viaje.

La experiencia concluyó el 5 de junio con la asistencia a la misa del peregrino y la visita a algunos de los lugares más vinculados a los orígenes de Compostela, como el monasterio de Santo Domingo de Bonaval y la iglesia de San Fiz de Solovio.

Tras cuatro años de recorrido, los participantes regresaron a sus países de origen con una visión más profunda del Camino de Santiago, entendiendo la ruta no solo como un itinerario histórico, sino también como un espacio donde se entrelazan patrimonio, espiritualidad, paisaje y encuentro entre culturas.

Oficina de Atención al Peregrino de Pamplona, un hito para el Camino de Santiago en España

La Asoc. de Pamplona ha inaugurado el 11 de mayo de 2026 oficialmente la nueva Oficina de Atención al Peregrino, situada en el número 6 de la calle Mayor, sobre el trazado histórico del Camino de Santiago Francés, en un acto que supone uno de los hitos jacobeos más relevantes impulsados en Navarra en los últimos años.

El acto ha estado presidido por la consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Rebeca Esnaola, y ha reunido a representantes institucionales, asociaciones jacobeas, entidades sociales, cuerpos y fuerzas de seguridad y representantes de la Iglesia en Navarra, visualizando el amplio respaldo institucional y ciudadano que acompaña al proyecto.

La nueva oficina ha sido promovida por la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Navarra, en colaboración con todas las asociaciones de Camino Francés Federación, y nace gracias a la colaboración de Acción Social de Caja Rural de Navarra, entidad que ha hecho posible la cesión del espacio desde el que se desarrollará la actividad de acogida y atención al peregrino, además de convertirse en la nueva sede de los más de 500 socios de la entidad jacobea navarra.

Durante su intervención, el presidente de la Asociación Navarra recordó que este proyecto “representa una nueva etapa para el asociacionismo jacobeo navarro, que vuelve a situar la acogida y el contacto cotidiano con el peregrino en el centro de su actividad”.

La oficina ofrecerá información práctica, cultural y patrimonial, orientación personalizada y acompañamiento directo a los peregrinos a través de un modelo basado en el voluntariado y en la atención “de peregrinos a peregrinos”, uno de los elementos más característicos de la hospitalidad jacobea tradicional. La oficina contará con la implicación de 50 pamploneses que serán los encargados de atender diariamente este espacio, que abrirá todos los días de la semana de 16:00 a 20:00 horas.

Durante el acto institucional, la consejera Rebeca Esnaola señaló que “desde el Gobierno de Navarra, este espacio viene a completar y reforzar nuestro trabajo en torno al Camino, uno de nuestros bienes culturales más preciados; una seña de identidad que nos distingue y que trabajamos de manera transversal en el departamento, a través de la Dirección General de Cultura y la de Turismo, y también con otras áreas de gobierno, empresas y asociaciones”.

Y añadió que “desde la Dirección General de Turismo estamos desarrollando el ACD 5 Caminos, un proyecto ambicioso que cuenta con una inversión de 5.800.000 euros, repartidos por toda Navarra en cada uno de esos cinco caminos, con el objetivo de crear un Camino más verde y sostenible, energéticamente más eficiente, digitalmente avanzado y más experiencial, atractivo, inclusivo y accesible”.

Por su parte, el representante de Acción Social de Caja Rural de Navarra, Juan Mari Ayechu, destacó que se trata de un proyecto de colaboración a largo plazo con la Asociación Navarra de peregrinos. “El Camino es progreso; conservar los valores identitarios también es progreso. Acción Social tiene que ser y es hospitalaria y cercana; queremos estar cerca de las personas y contribuir con nuestra sociedad”.

Y es que, tras la exploración durante tres años de la asociación en búsqueda de un espacio para realizar este proyecto, quienes entendieron y apostaron por la iniciativa fueron Acción Social de Caja Rural de Navarra, que cede ahora el local a la Asociación en un marco de colaboración a largo plazo que asegura el mantenimiento de la “casa del peregrino”, tal y como entiende este espacio el representante de Acción Social de Caja Rural, garantizando que este espacio de encuentro para los peregrinos en el centro de Pamplona pueda mantenerse durante años.

En representación de Camino Francés Federación, su presidente, Miguel Pérez Cabezas, afirmó: “Hay infraestructuras que ordenan el Camino y lugares que lo humanizan. Esta oficina nace para eso: para que el peregrino encuentre en Pamplona orientación y presencia humana desde el primer momento”, y destacó los hitos que han convertido a Navarra en una región pionera en el Camino.

Pamplona registra actualmente más de 90.000 pernoctaciones anuales vinculadas al Camino de Santiago y ocupa una posición estratégica dentro de la ruta jacobea, al funcionar simultáneamente como punto de inicio para muchos peregrinos y como etapa de paso para quienes llegan desde Francia.

La Oficina de Atención al Peregrino trabajará además en coordinación con la Oficina del Peregrino de Saint-Jean-Pied-de-Port, reforzando un eje de colaboración transfronteriza entre dos de los principales enclaves de acogida jacobea anteriores a Compostela. Y es que, Pamplona se encuentra una posición singular dentro del Camino de Santiago, pues los que van a realizar el Camino la vistan primero como viajeros para llegar a su punto de inicio de la Ruta y después, ya si como peregrinos a pie, llegan a ella como la primera gran ciudad jacobea de España que sale a su paso. Esta sería por tanto la única y primera oficina de información en el famoso Itinerario Cultural Europeo que asistirá a los peregrinos.

La Asociación Navarra ha querido subrayar igualmente la dimensión ciudadana del proyecto, señalando que la apertura de este nuevo espacio permitirá devolver actividad y vida cotidiana a un local histórico del casco viejo gracias al compromiso voluntario de decenas de pamploneses y pamplonesas vinculados al Camino de Santiago

Veinte ciudades del Camino Francés dan el espaldarazo al asociacionismo de Logroño frente a la polémica del Albergue de Peregrinos Municipal

Logroño, 25.04.2026 – La Asamblea General de Camino Francés Federación, celebrada hoy en Logroño, ha reunido a representantes de una veintena de ciudades jacobeas —quince de ellas presentes físicamente— en un encuentro que ha concluido con un respaldo unánime al modelo de acogida tradicional desarrollado durante décadas por la Asociación Riojana de Amigos del Camino de Santiago.

La cita, prevista en la ciudad desde hace más de un año, ha adquirido un significado especial en el contexto actual del albergue municipal de peregrinos, en estos momentos cerrado temporalmente por obras. Hasta 25 representantes de asociaciones del Camino, junto a entre 30 y 40 personas de la sociedad riojana, han querido acompañar presencialmente este momento.

“El apoyo de todas las asociaciones ha sido unánime”, señalaron desde la presidencia de Camino Francés Federación durante la Asamblea. “Y lo hacemos aquí, en Logroño, que no es un lugar cualquiera dentro del Camino. Logroño ha sido durante décadas un punto de referencia en la acogida al peregrino. No solo por su ubicación, sino por cómo se ha entendido aquí el Camino: desde la cercanía, desde el voluntariado y desde una forma muy concreta de hacer las cosas que no siempre es visible, pero que sostiene gran parte de la experiencia del peregrino.
En Logroño el Camino no solo atraviesa una tierra fértil de viñas; atraviesa una forma de ser. de los riojanos Aquí la acogida no se organiza, se da. Y el peregrino lo nota desde el primer momento en que cruza la ciudad” quiso destacar el presidente de las asociaciones federadas del Camino.

El posicionamiento aprobado pone el foco en el fundamento de las decisiones adoptadas por el Ayuntamiento de Logroño. Sin entrar en valoraciones políticas, las asociaciones subrayan la debilidad del argumento esgrimido por el Ayuntamiento, basado únicamente en la necesidad de armonizarse con una ordenanza de subvenciones. Un planteamiento que consideran insuficiente, teniendo en cuenta que lo que se está licitando no es una subvención, sino una cesión de uso de un espacio municipal para un servicio que lleva funcionando más de tres décadas.

“Se puede licitar un servicio, pero no la hospitalidad”, expresó el presidente de la Asociación Riojana, aludiendo a la naturaleza de un modelo que se sostiene sobre personas, conocimiento del terreno y una práctica continuada de acogida.

Lejos de ser una excepción, el caso de Logroño se inscribe en una realidad extendida a lo largo del Camino Francés: asociaciones locales que gestionan albergues municipales desde la proximidad y el compromiso voluntario. Un equilibrio que no puede explicarse únicamente en términos administrativos.

“Cuando algo ha demostrado que funciona, lo razonable es cuidarlo. El peregrino no busca solo un lugar donde dormir, busca encuentro, cercanía y experiencia compartida”, apuntaron desde asociaciones históricas del Camino.

El respaldo adquiere un valor añadido al coincidir con el 40 aniversario de la Asociación Riojana, cuya trayectoria ha estado ligada de forma inseparable a la acogida en la ciudad.

En un momento en el que los espacios de encuentro reales son cada vez más escasos, las asociaciones han querido subrayar el valor simbólico del albergue como lugar de convivencia. La posible transformación de este espacio no se interpreta únicamente como un cambio de gestión, sino como la pérdida de uno de esos pocos ámbitos donde el Camino se vive en su dimensión más humana.

La Asamblea fue recibida con especial emoción por parte de la asociación riojana, en reconocimiento al respaldo expresado hacia la ciudad y su trayectoria en el Camino.

Otros acuerdos de la Asamblea

En el transcurso de la reunión se renovó la Junta Directiva para los próximos cuatro años, con Astorga en la presidencia, Estella en la vicepresidencia, La Rioja en la tesorería, Burgos en la secretaría y El Bierzo como vocalía.

La organización aprobó también la incorporación de la Cofradía de la Trinidad de Arre como nuevo miembro, destacando su integración dentro de la red asociativa del Camino.

Asimismo, se pusieron en valor los principales avances del último mandato —entre ellos la apertura de nuevos albergues, el impulso al reconocimiento de la acogida tradicional como patrimonio cultural inmaterial, el desarrollo de la credencial propia del Camino Francés y el fortalecimiento de relaciones internacionales—, junto a diversas líneas de trabajo futuro centradas en la recuperación de espacios emblemáticos, la mejora de la atención al peregrino y el refuerzo del modelo de acogida.

Camino Francés Federación activa apoyos ante la nueva reunión del Consejo de Patrimonio Histórico para el reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea

Este jueves vuelve a reunirse el Consejo de Patrimonio Histórico, órgano de cooperación entre el Estado y las comunidades autónomas, que deberá valorar nuevamente la posible promoción del reconocimiento de la Acogida y Hospitalidad Tradicional Jacobea como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

Tras la decadencia del expediente a raíz de las alegaciones presentadas en su momento al expediente promovido por FICS, se abrió un proceso de diálogo y consenso acompañado por una consultora especializada, con el objetivo de integrar las distintas sensibilidades institucionales y territoriales.

Ante esta nueva fase, Camino Francés Federación (CFF) ha intensificado su labor institucional y activado apoyos mediante encuentros y conversaciones mantenidas en los últimos días con responsables públicos de distintas comunidades autónomas, entre ellos el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, así como responsables de patrimonio y turismo de Castilla y León, Navarra y Galicia.

Estos contactos han permitido tomar el pulso a la posición de las administraciones implicadas y trasladar la importancia de que el reconocimiento avance con el respaldo necesario.

Desde su impulso inicial, el Camino Francés ha trabajado de manera constante por este objetivo, convencida de que la acogida tradicional constituye un patrimonio vivo, sostenido por hospitaleros voluntarios y comunidades locales a lo largo del Camino.

Con prudencia institucional, pero también con determinación, CFF continúa implicada en el seguimiento del proceso, promoviendo apoyos y velando por que la hospitalidad tradicional jacobea reciba la protección y el reconocimiento que merece.

Camino Francés logra el impulso institucional y busca el comunitario para la restauración y protección de la Cruz de Ferro

Camino Francés Federación, junto con las Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago de Astorga y del Bierzo, impulsa un proyecto de intervención y protección del entorno de la Cruz de Ferro ante el progresivo deterioro que viene sufriendo en los últimos años.

El 30 de septiembre, la Junta de Castilla y León publicó en el BOCYL la concesión de una subvención de 89.401,10 € al Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza destinada a la restauración y adecuación del entorno de la Cruz de Ferro, uno de los enclaves más emblemáticos y simbólicos del Camino de Santiago.

EEsta resolución no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de interlocución institucional sostenido en el tiempo, mediante el cual la Federación trasladó reiteradamente la preocupación por el estado de degradación del lugar y la necesidad de una intervención responsable.

Durante este periodo, se mantuvieron contactos y reuniones con distintas instancias administrativas para evitar que la situación continuara siendo ignorada. La concesión de esta ayuda supone, por tanto, el reconocimiento oficial de un problema que requería respuesta.

De la prudencia a la responsabilidad

Durante mucho tiempo, desde el ámbito asociativo jacobeo se sostuvo la convicción de que “la Cruz de Ferro no se toca”. Ese principio respondía al respeto profundo por un lugar que forma parte de la experiencia espiritual de generaciones de peregrinos.

Sin embargo, la realidad reciente ha obligado a una reflexión. Intervenciones particulares sin criterio, el paso de vehículos motorizados, actos vandálicos reiterados y la acumulación desordenada de materiales han provocado una alteración constante del montículo y su entorno.

No actuar ante esta situación dejaría de ser prudencia para convertirse en abandono.

Por ello, hoy la posición es clara: si se interviene, será para proteger, restaurar y dignificar; no para transformar ni desvirtuar el sentido del lugar. Y de ser posible, devolverla en el futuro a su estado primigenio.

Un proyecto para devolver equilibrio y dignidad

El objetivo principal es restituir el montículo a un estado estable y respetuoso con su configuración tradicional, protegiéndolo frente a usos indebidos y garantizando al mismo tiempo el acceso libre de los peregrinos que acuden a depositar una piedra o guardar un momento de recogimiento.

La protección absoluta solo sería posible prohibiendo el acceso al montículo, opción que las entidades impulsoras descartan por contradecir la esencia misma del enclave. El desafío consiste en compatibilizar conservación, respeto y accesibilidad.

Las soluciones estudiadas son fruto de un proceso de análisis técnico y diálogo entre asociaciones jacobeas y profesionales especializados en materiales y técnicas constructivas. Algunas propuestas iniciales —como delimitaciones vegetales— fueron descartadas por no ofrecer garantías suficientes frente a las prácticas que han generado el deterioro.

Colaboración entre comunidad y administración

La iniciativa ha sido posible gracias al esfuerzo conjunto de la Federación Camino Francés, la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Astorga y Comarca, y la FICS, que han trabajado para trasladar la urgencia de la situación a las administraciones competentes y la FICS desde su sonora protesta social.

Se reconoce y agradece expresamente a la Junta de Castilla y León su apoyo económico para el adecentamiento de este patrimonio, así como la disposición del Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza a impulsar el proyecto desde el ámbito municipal contando con la visión de los peregrinos..

Será el Ayuntamiento quien proceda a la licitación del proyecto arquitectónico para la adecuación del entorno de la Cruz de Ferro, incorporando criterios técnicosy el debido respeto al paisaje y al valor simbólico del enclave.

Antecedentes de protección

La historia reciente demuestra que intervenir para preservar no es algo ajeno a la Cruz de Ferro. La cruz original se custodia hoy en el Museo de los Caminos de Astorga tras su desaparición y recuperación décadas atrás. Del mismo modo, el actual mástil —con estructura interna de hierro revestida en madera— responde a soluciones técnicas adoptadas tras repetidos actos de serrado que hicieron inviable la reposición tradicional.

Estos precedentes evidencian que la intervención, cuando es necesaria y proporcionada, forma parte del compromiso por garantizar la continuidad del símbolo.

Un legado que debemos preservar

Las asociaciones firmantes reiteran su compromiso con el cuidado permanente de la Cruz de Ferro, una labor que han venido desempeñando durante años mediante tareas periódicas de limpieza y mantenimiento.

El proyecto ahora iniciado no pretende modificar la identidad del lugar, sino asegurar que el legado que reciban las futuras generaciones de peregrinos no sea un espacio degradado, sino un enclave digno, cuidado y respetado.

La Cruz de Ferro es patrimonio espiritual y cultural del Camino. Su preservación exige responsabilidad y cuidado colectivo.

La Cruz de Ferro hace pocos meses


Vídeo de la propuesta más votada en Redes Sociales

BUENAS PRÁCTICAS EN EL CAMINO DE SANTIAGO

Más de un milenio de peregrinaciones a Santiago de Compostela han marcado de forma evidente los territorios y sociedades por los que discurre el camino de Santiago. Y forjado unos valores jacobeos … (Comité de Valores de Camino Francés Federación).

El Camino de Santiago es respetar, a los demás y lo que nos rodea, reflexionar sobre nosotros y la vida, disfrutar y experimentar. 

Mucho más que caminar y, a la vez, sencillamente caminar conscientes de nosotros mismos y nuestro entorno. 

Resumen de la I Jornada de Salvaguarda y Reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea

El pasado fin de semana se celebró en Navarra la I Jornada de Salvaguarda y Reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea (ATJ), convocada por el Gobierno de Navarra con el acuerdo del Ministerio de Cultura. El encuentro se concibió como un espacio de reflexión conjunta para reactivar el proceso de reconocimiento de la ATJ como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

El encuentro, coordinado por el Director General de Cultura- Institución Príncipe de Viana, Iñaki Apezteguía congregó a representantes de las administraciones de Navarra, Castilla y León y Asturias, junto a organizaciones jacobeas, asociaciones de hospitaleros, expertos jurídicos y gestores de albergues públicos y privados. La Xunta de Galicia, invitada a participar, excusó su asistencia a última hora, trasladando que su postura “queda reflejada en las alegaciones presentadas al expediente”.

La apertura institucional corrió a cargo de Rebeca Esnaola, consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, quien destacó la importancia de “preservar y fortalecer la hospitalidad jacobea como una de las tradiciones más valiosas del Camino”, símbolo del espíritu de servicio y encuentro entre culturas. Subrayó que “el reconocimiento de la ATJ es hablar de futuro”, y apeló a clarificar el expediente con rigor y participación, asegurando que Navarra “apoya plenamente una resolución ordenada y transparente”.

La siguió María Agúndez Lería, subdirectora general de Gestión y Coordinación de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura, recordando que “los titulares del patrimonio inmaterial son las comunidades portadoras”, y que “estas jornadas son valiosas para poner en común sus visiones y definir con precisión lo que se desea proteger”.

El director general de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra, Iñaki Apezteguía, tuvo un papel clave como conductor de la jornada. Su intervención, muy celebrada, apeló a “no dejar decaer el expediente y culminar el reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea con espíritu de unidad y perseverancia”.

El debate histórico y conceptual se abordó en la primera mesa.
El historiador José Manuel Rodríguez Montañés, autor del documento inicial de solicitud de protección, explicó por qué se utiliza el término “Acogida Tradicional Jacobea” en lugar de “hospitalidad”: “La hospitalidad es un valor humano universal, no objeto de protección jurídica. Lo que se pretende salvaguardar es una manifestación concreta de ese valor: el sistema fraterno de acogida al peregrino, hoy amenazado por normativas que no atienden a su naturaleza singular”.
Le siguieron Sara González Cambeiro, del Plan Nacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, quien insistió en que “no se protege una virtud, sino prácticas sociales identificables”, y Susana Irigaray, directora del Servicio de Museos y Patrimonio Inmaterial del Gobierno de Navarra, que relató los avances de su comunidad en la protección del PCI.

En la mesa jurídica, la doctora María Teresa Carballeira Rivera (USC) subrayó que “la realidad del Camino es poliédrica y compleja” y que el reconocimiento de la ATJ “exige consenso entre administraciones y comunidades portadoras”.
Ángel González Pieras, director general de Turismo de Castilla y León y comisario de los Caminos de Santiago, defendió la necesidad de “una norma estatal de salvaguarda” y expresó su deseo de “retomar el diálogo con Galicia”. Desde Asturias, Pablo León, director general de Patrimonio y Cultura, denunció la “alegalidad en la que viven muchos albergues” y reclamó que “la protección salga adelante por justicia”.

La tercera mesa reflexionó sobre los nuevos criterios de hospitalidad. El hospitalero Emilio Lueje (albergue Villa de Grado, Asturias) advirtió del riesgo de banalizar el Camino como “un todo a cien sin alma”. Manuel Oliva, responsable de hospitalidad de la FEACS, recordó que “la hospitalidad es lo que transforma a un turista en peregrino”, y Juan Carlos Pérez, presidente de la FICS, alertó de que “muchos albergues sobreviven gracias a la sensibilidad de los funcionarios, pero no se puede vivir en un limbo legal permanente”.
El presidente de AGALBER, Miguel Ángel Rodríguez, pidió que “la acogida no se vincule a un tipo concreto de albergue”, aunque reconoció la dificultad de definir límites. Desde la Asociación de Casas de Acogida Tradicional Jacobea sin ánimo de lucro se incidió en que “hay que poner el acento en el peregrino: no es lo mismo dar servicio que estar en servicio”.

La última sesión abordó el presente y futuro de la acogida.
Román Felones, vicepresidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Estella-Lizarra, afirmó: “El peregrino es el centro.  Dar techo, fuego y alimento forma parte de la esencia del Camino. Si hoy pedimos su protección es porque está amenazada por la lógica turística y legislativa”.
Jorge Martínez-Cava, expresidente de la FEACS, defendió una declaración consensuada y recordó que “la hospitalidad jacobea se da en todo el mundo, de muchas maneras diferentes”. También afirmó que “el Camino de Santiago está en todo el territorio español, europeo y mundial, y las únicas instituciones que lo defienden desde una perspectiva nacional son la Guardia Civil, el Instituto Geográfico Nacional y nuestra propia entidad”.

Miguel Pérez Cabezas, presidente de la Camino Francés Federación, insistió en que “hay que bajar a la tierra el proceso de reconocimiento”, definiendo sus elementos esenciales con claridad para su inclusión oficial en el BOE: “Lo que hay que proteger es lo que está en peligro, no un valor abstracto”.

El cierre lo pusieron las Hermanas del Albergue Parroquial de Zabaldika, recordando que “el Camino transforma y sana. Hay que proteger esta gran familia humana y los espacios donde las culturas todavía hoy se pueden encontrar desde la libertad.

Un consenso posible

La jornada concluyó con la sensación de que existe un consenso real entre administraciones, expertos y comunidades portadoras, más allá de matices conceptuales.
Todos coincidieron en que la Acogida Tradicional Jacobea constituye un patrimonio vivo y frágil, y que su reconocimiento estatal sería una herramienta esencial para su preservación.

El clima de trabajo fue descrito como constructivo, maduro y esperanzador, dejando abierta una hoja de ruta común para reactivar el procedimiento en los próximos meses.

Como se subrayó en Navarra, “proteger la acogida jacobea es proteger el alma del Camino de Santiago y su futuro”.

Además de los ponentes y representantes institucionales que participaron en las mesas redondas, la jornada contó con la asistencia y aportaciones de destacadas figuras vinculadas al mundo jacobeo y a la acogida tradicional. Entre ellos, don Antolín de Cela, sacerdote y figura histórica del renacimiento moderno del Camino de Santiago, cuya parroquia sostiene los Albergues de Ponferrada, El Acebo y Foncebadón; Laurie Dennett, escritora y peregrina de larga trayectoria; José Almeida, de la Asociación Zamorana; José Luis Miral, periodista y hospitalero de Santa Cruz de Arre; Carlos Mencos; Antón Pombo; César Purroy, delegado diocesano del Camino de Navarra; así como un miembro de la Asociación de Casas de Acogida Tradicional Jacobea sin ánimo de lucro (ATJ).

También estuvieron presentes representantes de la Policía Nacional y la Policía Foral de Navarra, y miembros de las asociaciones de Estella, Pamplona y Los Arcos, cuya presencia reforzó el carácter coral y participativo de esta jornada dedicada a la salvaguarda de la acogida jacobea.

LA PALABRA

En el Camino de Santiago, desde la sociedad civil, siempre ha sido mayor el empuje ejercido en él gracias al voluntarismo que a la planificación. Un aspecto, que ha permitido una manera un tanto anárquica pero osada y libre – y en cierto modo hermosa – de recuperar y hacer crecer la peregrinación actual a la tumba del apóstol.

Tan es así, que estamos seguros de no equivocarnos si decimos que esta es una de las causas por las que el Camino se ha convertido en un espacio singular que peregrinos de todo el mundo experimentan como algo especial en sus vidas.

El renacer moderno del Camino puede situarse en mayo de 1985, cuando en Santiago de Compostela se reunieron curas del Camino y miembros de la sociedad civil decididos a relanzar la peregrinación. Aquella cita coincidía, curiosamente, con la entrada de España en Europa, símbolo de una nueva etapa en la que se dejaban atrás viejas estructuras y legislaciones.

Ambas circunstancias, décadas después, son las que han conformado un espacio jacobeo singular, ejemplo de encuentro y fraternidad por un lado y, a la vez, más sensible a su futuro, y precario en la conservación de sus esencias. Producto de la complejidad que ha ido adquiriendo nuestra sociedad en normativa, regulación, leyes y reglamentos que, junto al dinero, suele llegar de Europa.

Buena parte de lo que decimos se puede comprobar ahora, de manera certera, en el magnífico Centro de Documentación Digital (www.camiNet.org) que bajo el impulso de Camino Francés Federación, y la generosa participación de la Junta de Castilla y León a través de su consejería de Cultura, Turismo y Deporte, se ha puesto en marcha en Carrión de los Condes. Un espacio de acceso libre y gratuito en la nube, donde se puede visualizar y estudiar el más importante conjunto de documentos contemporáneos del Camino. En especial los relacionado con el trabajo de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago.

Al estudiar estos documentos, se aprecia cómo muchas de las acciones que dieron forma al Camino moderno nacieron de apenas unos cuantos folios con ideas a modo de guion.
A partir de ellos, el trabajo se articuló sobre el compromiso de todos por cumplir lo acordado en reuniones y encuentros. Fue ese respeto a la palabra dada, más que a los documentos, lo que permitió que la peregrinación prosperase y se consolidara.

Podríamos decir pues, que el proceso se basó, por encima de todo, en LA PALABRA. La palabra dada, aceptada y respetada fue el lazo que unió a todos y la fuerza que hizo avanzar los proyectos. Fue  sobre el respeto mutuo entre las asociaciones como se edificó buena parte de la peregrinación actual.

Pero la palabra, además de ser un compromiso entre personas, encierra algo más profundo: la trascendencia y el peso de su significado.

Aspecto que, lamentablemente, en tiempos tan confusos como los que vivimos, comienza a ser preocupante, dado el intento permanente de vaciarla de contenido.

El pensador Rob Riemen lo expresa con claridad:

“La única manera de acercarnos a lo sagrado es recuperando el significado de las palabras. Algo difícil en una sociedad que las ha vaciado de contenido para que no signifiquen nada”.

En la comunidad jacobea —esa gran ciudad ambulante formada por quienes caminan cada año y quienes los acogen— todos entendemos que no es lo mismo viajar que peregrinar, ser turista que peregrino, o ir en coche que caminar.

Aspectos: andar, peregrinar, peregrinar que juntos – los peregrinos lo saben bien – acercan a lo sagrado o espiritual. Y, en este sentido, deberíamos recordar que, aunque pueda parecerlo, tampoco es lo mismo hospitalidad que acogida.

La palabra dada… y la palabra vaciada

Viene todo esto a cuento por lo sucedido con el primer intento de reconocer y proteger la Acogida Tradicional Jacobea como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Un proceso que, en el fondo, ha girado también en torno a la palabra.

Por un lado, la palabra dada y no respetada.

Y por otro, la palabra vaciada de significado que permite confundir y considerar igual lo que no lo es.

En este procedimiento se ha podido comprobar cómo las viejas maneras, casi tradicionales, de encontrarse y respetarse de las asociaciones se vinieron abajo cuando, quienes, de forma reiterada, dijeron una y otra vez en reuniones internas, congresos y mesas que apoyaban el proceso iniciado de la protección (Federación Española y Xacobeo) en el último momento se alinearon para poner las alegaciones que lo paralizaron y lo hicieron decaer. Sin buscar, durante casi un año de procedimiento, ni diálogo, ni consenso.

La Federación Española dijo sí a llevar el proceso adelante en la reunión inicial en el Ministerio, lo asumió en el Congreso de Orense y lo refrendó con su firma en el manifiesto de Astorga, entre otros actos. 

(1.- Cronología del expediente de reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea PDF)

Algo inédito y difícil de explicar, que solo puede entenderse como la voluntad de afirmar que solo la Federación Española puede representar las iniciativas jacobeas.

Ha sido, de esta manea, en los casi dos años transcurridos desde el inicio del expediente, cómo hemos comprobado que los que antes dijeron digo ahora dicen diego.

De tal manera que, cuando estábamos a punto de lograr un hito histórico en la protección de una forma ancestral de atención al peregrino —la Acogida Tradicional Jacobea—, hemos tenido que volver a empezar.

En el pasado, nunca se actuó así. Las asociaciones jacobeas se respetaban, apoyaban y ayudaban en sus cuitas, trabajos e iniciativas y respetaban la palabra dada.

Y, por otra parte, estas alegaciones se han apoyado, de manera llamativa, precisamente en el significado de las palabras.

Una disquisición que no hubiese sido posible, si no fuera por esa dejación de la sociedad actual de no darle importancia al significado de lo que se dice.

Sobre ello escribió George Steiner, en su libro Lenguaje y silencio. Ensayos sobre la literatura, el lenguaje y lo inhumano:

“Hemos perdido la capacidad de hablar con palabras que tengan sentido y significado; están vacías. Vivimos en la era del talk show”.

Toda esta reflexión encaja de lleno con lo ocurrido con la protección oficial a la Acogida Tradicional Jacobea y la confusión para algunos entre «hospitalidad» y «acogida».

Cuando las palabras se vacían, todo se vuelve confuso, y conceptos tan hondos como hospitalidad, acogida o tradición se tergiversan o se usan indistintamente, perdiendo su peso real. Y así, lo que durante décadas fue una práctica viva y respetada por todos, se ha visto envuelta en debates que poco tienen que ver con su esencia y pervivencia.

La decisión, en cuanto a la denominación, además de contar con la recomendación de los propios expertos del Ministerio, respondía a fundamentos prácticos difíciles de rebatir.

No es la hospitalidad jacobea lo que está en riesgo hoy.

La hospitalidad es un concepto, un Valor humano, universal, que no depende de leyes ni de épocas. Mientras existan personas dispuestas a ofrecer un vaso de agua, una ducha o un descanso al viajero, habrá hospitalidad jacobea.

¿Alguien duda de que eso deje de ocurrir algún día?

La hospitalidad forma parte de la esencia del ser humano. Ha estado presente en todas las culturas y religiones desde los orígenes, y su futuro irá siempre unido al de la propia humanidad. Mientras exista una, existirá la otra.

Algo muy distinto, sin embargo, es la necesidad de proteger una manifestación concreta de esa hospitalidad: la Acogida Tradicional Jacobea. Que, en nuestro país, como consecuencia de la compleja legislación actual, siempre cambiante, peligra sobremanera.

Una Acogida Tradicional Jacobea que es la que se realiza en los albergues sin ánimo de lucro, por voluntarios y con donativos libre o aportación compensatorias de gastos. Una forma singular de atender a un viajero singular (el peregrino) en un espacio singular (el Camino) que la normativa actual de una sociedad moderna amenaza con su extinción. La misma que hace que no importe el número de peregrinos para estar abierto o no. Sea invierno o verano o un camino de muchos peregrinos o de unos pocos.

Para proteger y legislar sobre algo, hay que definirlo, acotarlo, identificarlo. Solo reconociendo legalmente su especificidad podrá protegerse de verdad. Esto es lo que se está intentando: una protección universal y para todo el país, donde esta forma de atender al peregrino, tan antigua como el camino,  nos perdure. El legado, hasta el momento, lo tenemos sobre la mesa, es nuestra responsabilidad que no desparezca en nuestro tiempo. La hospitalidad perdurará se legisle como se legisle, la acogida, según en qué casos, puede perderse para siempre.

¿Y para el resto de maneras públicas y privadas de atender a los peregrinos qué? Para todos ellos, no lo olvidemos, ya existe legislación que los regula y, en su caso, protege.

Por fortuna, no todo está perdido, gracias a la inestimable ayuda de la comunidad autónoma Navarra, el apoyo de la Junta de Castilla y León y la disposición del Ministerio de Cultura se ha relanzado el proceso a pesar de las alegaciones anteriores en contra.

(ver alegaciones y respuesta)

Siempre que el resultado final sea la protección de una forma singular de atender al peregrino —columna vertebral, a lo largo de los siglos, de la pervivencia de la peregrinación—,
nos encontrarán ahí: leales y fieles a la palabra dada.

Materiales de consulta:

PROPUESTA PARA SU DECLARACIÓN COMO MANIFESTACIÓN REPRESENTATIVA DEL
PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL – 22 de septiembre de 2022
(PDF documento original de la propuesta FICS, miembro de CFF
)

ALEGACIONES DE LA AXENCIA DE TURISMO DE GALICIA A LA RESOLUCIÓN DE 26 DE DICIEMBRE DE 2023 PDF

RESPUESTA A LAS ALEGACIONES E INFORMES

INFORME COMITÉ DE EXPERTOS sobre Acogida ED DEF. 29 IX 2024

ALEGACIONES GENERALES (PD

 

La Acogida Tradicional Jacobea: un patrimonio en peligro por falta de consenso

El próximo 11 de octubre se celebra en Navarra la I Jornada de Salvaguarda y Reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea (ATJ). No se trata de un encuentro más en la ya larga agenda jacobea, sino de un hito crucial: está en juego la continuidad del procedimiento para que la ATJ sea reconocida oficialmente como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

Conviene explicar cómo hemos llegado hasta aquí, porque la historia reciente de la ATJ refleja tanto la fuerza de un movimiento de base, nacido del compromiso de asociaciones y hospitaleros, como las tensiones y resistencias que amenazan con diluir una conquista largamente trabajada.

Una larga trayectoria hacia el reconocimiento

En 2015, la Fraternidad Internacional del Camino de Santiago (FICS) expresó por primera vez la necesidad de proteger la Acogida Tradicional Jacobea, esa forma de hospitalidad altruista que ha dado sentido y alma a la peregrinación desde hace siglos.

Tras varios años de trabajo, en 2020 se encargó un estudio histórico riguroso para fundamentar una solicitud formal. De ahí nació un proceso coral que fue ganando respaldo: la Declaración de Astorga (2021), firmada por el presidente de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago, de entonces, las asociaciones locales, representantes jacobeos y autoridades; el registro por parte de la FICS y acompañada por CFF, de la solicitud en el Ministerio de Cultura en septiembre de 2022; y la histórica aprobación unánime por parte de todas las Comunidades Autónomas en el Consejo de Patrimonio Histórico Español en marzo de 2023.

Todo ello refrendado después por el Congreso Internacional de Ourense de la FEACS y por publicaciones oficiales que reconocían el carácter singular de la acogida tradicional dentro del espíritu jacobeo. Finalmente, en enero de 2024, el expediente fue incoado y publicado en el BOE, abriéndose el plazo de alegaciones.

Hasta aquí, el camino parecía claro.

El obstáculo inesperado: unas alegaciones vacías

Lo inesperado ocurrió en ese trámite: la presentación de alegaciones por parte de organizaciones contrarias a la solicitud, alineadas con la postura del Xacobeo S.A. de la Xunta de Galicia.

Conviene ser claros: aquellas alegaciones carecían de peso. Ni aportaban documentación sólida, ni contenían argumentos consistentes. No obstante, fueron suficientes para que el Ministerio archivase el expediente, al considerar que no había consenso suficiente en el mundo jacobeo.

Y así, lo que había sido un proceso ejemplar de cooperación y reconocimiento terminó bloqueado por la acción de unos pocos que, en lugar de construir, prefirieron poner trabas.

Navarra toma la iniciativa

Hoy, gracias a la iniciativa del Gobierno de Navarra, se convoca esta I Jornada de Salvaguarda de la ATJ. No es un mero gesto: el Ministerio de Cultura ha pedido que se busque consenso para reactivar el procedimiento.

Se trata, en definitiva, de rescatar el trabajo de casi una década, de devolver dignidad a la labor callada de hospitaleros y asociaciones, y de impedir que intereses políticos o interpretaciones erróneas pongan en riesgo una tradición que pertenece a todos los peregrinos.

La verdadera naturaleza de la ATJ

Es importante aclararlo: la Acogida Tradicional Jacobea no se de confundircon cualquier gesto de hospitalidad en el Camino. Dar un vaso de agua, un saludo o una sonrisa serían difíciles de proteger.

La Acogida Tradicional Jacobea es una manifestación específica y reconocible de hospitalidad, articulada históricamente en torno a un sistema de albergues o espacios de acogida donde impera la ausencia de ánimo de lucro. Cualquiera puede ejercerla, y por eso resulta incorrecto afirmar que su definición sea excluyente. No se trata de exigir gratuidad absoluta ni de limitarla según la tipología del propietario de la infraestructura o de quien la ejerce; el rasgo definitorio es precisamente la falta de finalidad lucrativa. Su objetivo, misión y vocación es prestar al peregrino el apoyo y el servicio necesarios para que pueda realizar su camino.

Es, por tanto, un sistema «peculiar, austero y altruista» que, pese a los cambios experimentados en la sociedad y el fenómeno peregrinatorio compostelano, ha sabido mantener sus valores esenciales. Es una tradición milenaria y un elemento único del patrimonio jacobeo, que da sentido profundo a la experiencia de la peregrinación y la distingue de un mero tránsito turístico.

La razón de fondo: un derecho de salvaguarda

La protección de la ATJ busca, ante todo, generar un derecho de salvaguarda. Hoy, las legislaciones turísticas de alojamiento están presionando a los albergues de acogida tradicional, arrinconándolos y asimilándolos a categorías comerciales que no les corresponden, ni pueden sostener sin perder su naturaleza.

La declaración como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial otorgaría a la ATJ un marco jurídico que asegure su pervivencia, reconociendo que estos espacios no son simples alojamientos, sino expresiones culturales vivas del Camino de Santiago.

Mirando al 11 de octubre

Por todo ello, la cita de Navarra debe ser entendida como una oportunidad y también como un punto de inflexión.

Creemos firmemente que las alegaciones presentadas podían y debían haberse resuelto dentro del procedimiento, sin darlo por decaído. Ahora, lo que corresponde es avanzar hacia su resolución y hacia la incoación de nuevo del expediente, para que la Acogida Tradicional Jacobea reciba la protección que merece como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de España.

El 11 de octubre es, pues, el momento de volver a poner al peregrino y a la hospitalidad en el centro. Porque sin la acogida jacobea, el Camino corre el riesgo de perder su alma.

PROGRAMA
I Jornada de Salvaguarda y Reconocimiento de la Acogida Tradicional Jacobea


9:30 Apertura institucional:
· Dña. Rebeca Esnaola. Consejera de Cultura, Deporte y Turismo del Gobierno de Navarra.


9:45 Mesa 1. Hospitalidad o Acogida, denominación y significado.

  • José Manuel Rodríguez Montañés. Historiador. Redactor del documento inicial para la solicitud de protección por parte de la FICS.
  • Sara González Cambeiro. Coordinadora del Plan Nacional para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial. Antropóloga del Instituto del Patrimonio Cultural de España. Ministerio de Cultura.
  • Susana Irigaray. Directora del Servicio de Museos y Patrimonio Inmaterial. Gobierno de Navarra.


10:45 Mesa 2. El marco normativo y administrativo actual.

  • María Teresa Carballeira Rivera. Doctora en Derecho Administrativo de la USC y miembro del Comité de expertos de la Asociación de Municipios del Camino de Santiago (AMCS).
  • Ángel González Pieras. Director General de Turismo de Castilla y León. Comisario de los Caminos de Santiago.
  • Ildefonso De la Campa. Director de la Sociedad de Gestión del Plan Xacobeo de Galicia.
  • Representante Dirección General de Turismo del Gobierno de Navarra.


11:45 PAUSA. CAFÉ.


12:15 Mesa 3. Criterios modernos de ATJ. Qué es y qué no es. Desafíos.

  • Emilio Luerje. Albergue de peregrinos Villa de Grado (Asturias).
  • Manuel Oliva. Responsable de Hospitalidad de la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago (FEAACS).
  • Juan Carlos Pérez. Presidente de la Fraternidad Internacional del Camino de Santiago (FICS).
  • Miguel Ángel Rodríguez. Presidente Asociación de Albergues Privados de Galicia (AGALBER).

 13:15 Mesa 4. La ATJ en estos momentos. Su necesidad de protección o no. Herramientas y actuaciones.

  • Román Felones. Vicepresidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Estella-Lizarra.
  • Jorge Martínez-Cava. Expresidente de la FEAACS y responsable de Camino Europa Compostela.
  • Miguel Pérez Cabezas. Presidente de Camino Francés Federación (CFF).
  • Albergue de peregrinos Parroquial de Zabaldika.

14:15-14:30 Conclusiones finales.

ESPAÑA YA NO PEREGRINA

Este es el texto original completo, tal como fue concebido por su autor. La versión publicada en prensa ha sido editada para ajustarse al formato periodístico.

A pesar de contar con uno de los espacios sagrados más singulares y extensos del planeta —que ha demostrado ser sanador, integrador, universal, diverso y fraterno— España le da la espalda a peregrinar. 

Mientras miles de personas, de prácticamente todos los países del mundo y de diferentes creencias, peregrinan a la tumba del apóstol Santiago a lo largo de días y días, los españoles se han dejado llevar por la publicidad institucional que busca el turismo fácil (y las empresas con intereses económicos empeñadas en convertir la peregrinación en unas vacaciones y un mero negocio) y se han alejado del CAMINO, con mayúsculas, para quedarse con un camino pequeño, superficial y senderista. El que los acerca a la fama instantánea de las redes sociales, aportándoles una gloria vana y una experiencia vacía de sentido y contenido. Y que, por el contrario, los aleja de la singular proeza que miles de peregrinos de países tan lejanos como Australia, Corea del Sur, Canadá, EE.UU., Taiwán, Argentina, México, Brasil… definen, cuando la han realizado, como la experiencia de su vida. 

Con ello, los españoles estamos cosechando: 

  • No disfrutar en su plenitud de una experiencia singular y curativa. 
  • Obligar a peregrinos, cansados pero ilusionados por llegar a su meta, a renunciar, según caminos o épocas del año, a peregrinar ante la avalancha de seres sonrientes, descansados y despreocupados (por ellos y por cómo va el mundo) que con pequeñas mochilas se pasean hasta Santiago antes de irse de vacaciones. 
  • A hacer pensar a muchos, bajo el lema de que “el Camino es de todos”, que todo vale en el Camino. Entre lo que se incluye:
    • Molestar a los vecinos en lugar de entablar relación con ellos y ser respetuosos con su vida y descanso. 
      • Protestar en los albergues ante personas que utilizan su tiempo libre como voluntarios altruistas para cuidarlos. 
      • Atentar contra el trazado y su entorno original, valorando más sus fotos en Instagram que el cuidado y respeto del mismo.

De esta manera, la solidaridad, el altruismo, el encuentro en la diversidad o la fraternidad se han ido sustituyendo, fundamentalmente entre los españoles, por exigencias desproporcionadas en los albergues y en el propio Camino. Llegando incluso a protestar por las atenciones o servicios que tienen los espacios de Acogida Tradicional cuando pagan casi lo mismo por dormir que por “hacer el camino de su mochila”. Porque eso es, y no otra cosa, lo que hacen quienes, pudiendo pujar por sus pertenencias, mandan la mochila un día tras otro de albergue en albergue.

Estamos, pues, ante una situación singular: frente al privilegio de tener un espacio sagrado, universal, excepcional y único a nivel mundial, los españoles hemos respondido convirtiéndolo en algo banal, pobre en contenido y en mera caminata. 

Las estadísticas de nuestros albergues, en el Camino Francés, así lo demuestran. Hace 15 años, los peregrinos españoles, en estas fechas, tomaban el relevo de los extranjeros y se convertían en protagonistas principales del Camino de Santiago. Hoy, su caída como peregrinos de “gran recorrido” supera el veinte por ciento. Y ello, frente a los estudios de la más diversas universidades – entre las que se incluye la de Santiago de Compostela— que certifican que es necesario, como norma general, un esfuerzo continuado y largo si se pretende una experiencia verdaderamente sanadora.

En 2010, los españoles disfrutábamos de las mismas vacaciones que hoy en día, pero soñábamos con realizar una experiencia única que marcaría nuestra vida, tal y como así lo aseguraban quienes se aventuraron a ella. Hoy, sin embargo, preferimos presionar el Camino con un volumen de gente de andar despreocupado y, en ocasiones, poco reflexivo y respetuoso con quienes peregrinan y con el propio trazado. En definitiva, renunciamos al largo recorrido, que es la esencia de la experiencia peregrina, para obtener una Compostela en pocos días y después irnos de vacaciones. 

Decir que “peregrinamos” de esta manera porque no tenemos tiempo, es engañarnos a nosotros mismos y empobrecer nuestra experiencia vital. 

Que lo sepan quienes así lo hacen. No están peregrinando a Santiago, están obedeciendo a una estrategia de marketing, de banalidad y de moda pasajera. 

Sanar de verdad, en tiempos tan difíciles para Occidente, no es para tomárselo a la ligera. Por favor, no renuncien a ello. 

Y dejémoslo claro: respetamos todas las formas en que cada uno quiera llegar a Santiago, pero permítannos expresar nuestra opinión. La de aquellos que llevamos, en algunos casos, más de medio siglo cuidando y atendiendo a seres que caminan a Santiago con su vida en la cabeza y sus pertenencias a la espalda. Personas que, empezasen como empezasen el Camino, al llegar ante la tumba del Apóstol se consideran peregrinos para toda la vida.

No queremos tener la razón, solo deseamos que se respete también nuestra opinión. Humilde, como la acogida que dan nuestros albergues y asociaciones, pero sabia en la medida que podemos certificar, tras décadas de atender a cientos de miles de peregrinos, que el Camino de Santiago es curativo y así lo dice quien lo transita.

Por eso, podemos afirmar que: peregrinar es una cosa, andar otra. No lo olviden, compatriotas, se están perdiendo algo beneficioso para ustedes, bello en sí mismo y sanador para sus vidas.

¡Buenos días y buena suerte!

Por Miguel Pérez,
Presidente de Camino Francés Federación

Camino Francés Federación es la organización que aglutina todas las asociaciones del Camino Francés que gestionan y asesoran a más de 22 albergues de Acogida Tradicional del Camino de Santiago.