Logroño, 25.04.2026 – La Asamblea General de Camino Francés Federación, celebrada hoy en Logroño, ha reunido a representantes de una veintena de ciudades jacobeas —quince de ellas presentes físicamente— en un encuentro que ha concluido con un respaldo unánime al modelo de acogida tradicional desarrollado durante décadas por la Asociación Riojana de Amigos del Camino de Santiago.
La cita, prevista en la ciudad desde hace más de un año, ha adquirido un significado especial en el contexto actual del albergue municipal de peregrinos, en estos momentos cerrado temporalmente por obras. Hasta 25 representantes de asociaciones del Camino, junto a entre 30 y 40 personas de la sociedad riojana, han querido acompañar presencialmente este momento.
“El apoyo de todas las asociaciones ha sido unánime”, señalaron desde la presidencia de Camino Francés Federación durante la Asamblea. “Y lo hacemos aquí, en Logroño, que no es un lugar cualquiera dentro del Camino. Logroño ha sido durante décadas un punto de referencia en la acogida al peregrino. No solo por su ubicación, sino por cómo se ha entendido aquí el Camino: desde la cercanía, desde el voluntariado y desde una forma muy concreta de hacer las cosas que no siempre es visible, pero que sostiene gran parte de la experiencia del peregrino.
En Logroño el Camino no solo atraviesa una tierra fértil de viñas; atraviesa una forma de ser. de los riojanos Aquí la acogida no se organiza, se da. Y el peregrino lo nota desde el primer momento en que cruza la ciudad” quiso destacar el presidente de las asociaciones federadas del Camino.
El posicionamiento aprobado pone el foco en el fundamento de las decisiones adoptadas por el Ayuntamiento de Logroño. Sin entrar en valoraciones políticas, las asociaciones subrayan la debilidad del argumento esgrimido por el Ayuntamiento, basado únicamente en la necesidad de armonizarse con una ordenanza de subvenciones. Un planteamiento que consideran insuficiente, teniendo en cuenta que lo que se está licitando no es una subvención, sino una cesión de uso de un espacio municipal para un servicio que lleva funcionando más de tres décadas.
“Se puede licitar un servicio, pero no la hospitalidad”, expresó el presidente de la Asociación Riojana, aludiendo a la naturaleza de un modelo que se sostiene sobre personas, conocimiento del terreno y una práctica continuada de acogida.
Lejos de ser una excepción, el caso de Logroño se inscribe en una realidad extendida a lo largo del Camino Francés: asociaciones locales que gestionan albergues municipales desde la proximidad y el compromiso voluntario. Un equilibrio que no puede explicarse únicamente en términos administrativos.
“Cuando algo ha demostrado que funciona, lo razonable es cuidarlo. El peregrino no busca solo un lugar donde dormir, busca encuentro, cercanía y experiencia compartida”, apuntaron desde asociaciones históricas del Camino.
El respaldo adquiere un valor añadido al coincidir con el 40 aniversario de la Asociación Riojana, cuya trayectoria ha estado ligada de forma inseparable a la acogida en la ciudad.
En un momento en el que los espacios de encuentro reales son cada vez más escasos, las asociaciones han querido subrayar el valor simbólico del albergue como lugar de convivencia. La posible transformación de este espacio no se interpreta únicamente como un cambio de gestión, sino como la pérdida de uno de esos pocos ámbitos donde el Camino se vive en su dimensión más humana.
La Asamblea fue recibida con especial emoción por parte de la asociación riojana, en reconocimiento al respaldo expresado hacia la ciudad y su trayectoria en el Camino.
Otros acuerdos de la Asamblea
En el transcurso de la reunión se renovó la Junta Directiva para los próximos cuatro años, con Astorga en la presidencia, Estella en la vicepresidencia, La Rioja en la tesorería, Burgos en la secretaría y El Bierzo como vocalía.
La organización aprobó también la incorporación de la Cofradía de la Trinidad de Arre como nuevo miembro, destacando su integración dentro de la red asociativa del Camino.
Asimismo, se pusieron en valor los principales avances del último mandato —entre ellos la apertura de nuevos albergues, el impulso al reconocimiento de la acogida tradicional como patrimonio cultural inmaterial, el desarrollo de la credencial propia del Camino Francés y el fortalecimiento de relaciones internacionales—, junto a diversas líneas de trabajo futuro centradas en la recuperación de espacios emblemáticos, la mejora de la atención al peregrino y el refuerzo del modelo de acogida.


