Jean Passini regresó este verano al Camino de Santiago después de décadas alejado de los lugares que marcaron una parte fundamental de su trayectoria investigadora. Lo hizo en Burgos, invitado por Camino Francés Federación con motivo de la presentación de la segunda fase de CamiNet y en un escenario especialmente significativo: el antiguo Hospital del Rey, actual Rectorado de la Universidad de Burgos.

Arquitecto, musicólogo e historiador, investigador de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París y académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Passini fue el responsable, a mediados de los años ochenta, de uno de los trabajos decisivos para la identificación del trazado histórico del Camino Francés. Su investigación, presentada en 1987, permitió cartografiar con rigor una ruta que en numerosos lugares se había desdibujado o incluso había desaparecido físicamente como consecuencia de las concentraciones parcelarias y las transformaciones urbanísticas.

Su regreso tuvo por ello mucho de reencuentro. Con un Camino muy diferente al que había conocido durante sus investigaciones y con las asociaciones que han continuado trabajando en su conservación, la jornada permitió recuperar de primera mano la memoria de aquel trabajo pionero y conocer cómo fue posible reconstruir sobre el terreno buena parte del itinerario histórico.

Passini recordó especialmente la importancia que tuvieron entonces los vecinos de las localidades, agricultores, funcionarios públicos y todas aquellas personas cuyo conocimiento del territorio permitió localizar caminos y vestigios que ya no eran evidentes sobre el terreno. Una investigación construida con documentación y cartografía, pero también caminando y preguntando.

El encuentro tuvo además una continuidad hacia el futuro. Más de 16.000 páginas de su archivo personal, entre fotografías, diapositivas, negativos, mapas, planos, dibujos y documentación de trabajo, han sido incorporadas a CamiNet para garantizar su conservación y permitir que ese conocimiento pueda seguir siendo utilizado por nuevas generaciones de investigadores.

Recogemos a continuación íntegramente la breve intervención que Jean Passini ofreció durante la presentación de la segunda fase de CamiNet en la Universidad de Burgos.

Intervención de Jean Passini

Arquitecto, historiador e investigador de la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París

Queridos amigos del Camino de Santiago, señoras y señores:

Es para mí un gran placer dirigirme hoy a ustedes y agradecer a los responsables de esta página web el haber puesto a disposición del público una documentación que reuní, en parte, a lo largo de más de diez años de investigación y trabajo de campo,  recorriendo sobre el terreno numerosas regiones de España.

Cuando se estudia el Camino de Santiago, uno descubre rápidamente que no se trata únicamente de una vía de peregrinación. Es también una historia compartida por regiones y pueblos diversos, un elemento fundamental en la construcción cultural de Europa y un extraordinario medio para comprender nuestro patrimonio común.

El interés por este tema nació durante mi estancia como investigador en la Casa de Velázquez de Madrid. Mi objetivo inicial era estudiar las pequeñas iglesias rurales circulares que jalonaban el antiguo Camino. Sin embargo, muy pronto comprendí que muchos pueblos estaban perdiendo parte de su memoria histórica debido al despoblamiento, a las concentraciones parcelarias, a la apertura de nuevas carreteras y a las transformaciones urbanísticas contemporáneas.

Ante esta situación, me pareció indispensable reunir y conservar una información dispersa que corría el riesgo de desaparecer. Mi trabajo consistió en identificar, estudiar y documentar los vestigios históricos conservados en pueblos y ciudades, así como proponer un camino alternativo cuando los elementos del paisaje  todavía permitían comprender la organización medieval del territorio. 

Poco a poco fui descubriendo la extraordinaria amplitud del proyecto jacobeo medieval. Entre los siglos XII y XIV, el Camino contribuyó a transformar regiones enteras mediante la construcción de ciudades, caminos, puentes, hospitales, iglesias, lugares de acogida y espacios de intercambio económico y cultural. No se trataba únicamente de facilitar la peregrinación, sino también de estructurar y desarrollar los territorios.

A lo largo de estos años recorrí numerosas provincias, conocí a muchas personas comprometidas con la defensa de su patrimonio y procuré  reunir y poner a disposición de la comunidad científica/ de los estudiosos una base documental y cartográfica que pudiera servir para la conservación, valorización y protección de estos lugares, más comprometidos en Aragón, Navarra y la Rioja, .

Permítanme compartir algunas anécdotas que ilustran esta investigación de campo.

Recuerdo, por ejemplo, a un agricultor aragonés al que me acerqué en medio de sus tierras. Yo intentaba verificar la continuidad de un tramo del Camino que resultaba difícil de identificar y sobre el que prácticamente nadie había investigado. Sin dudarlo, me respondió: «Ese era antiguamente el camino real de Santiago». Aquella sencilla conversación confirmó una hipótesis que los documentos por sí solos no permitían demostrar.

En otra ocasión, en Jaca, mis conclusiones sobre el trazado histórico del Camino no fueron bien recibidas por algunos responsables municipales, ya que el antiguo camino real atravesaba una zona sometida a fuertes presiones urbanísticas. Aquella experiencia me hizo comprender hasta qué punto el patrimonio histórico puede verse afectado por intereses contemporáneos.

También recuerdo el caso de un puente medieval que había logrado identificar y fotografiar junto a su antigua calzada. Cuando regresé al año siguiente, una crecida se había llevado por completo tanto el puente como buena parte de las estructuras asociadas. Comprendí entonces la importancia de documentar cuanto antes aquellos vestigios que todavía subsisten.

En La Rúa descubrí igualmente que el antiguo Camino de Santiago no coincidía exactamente con la actual calle principal. El trazado medieval discurría más al norte, donde todavía se conservaban varias fachadas antiguas, mientras que el eje principal del pueblo se había desplazado progresivamente hacia el sur.

Conservo asimismo un recuerdo muy especial de los vuelos de reconocimiento aéreo realizados durante los años de fuerte sequía. En la provincia de Burgos, donde existían varias hipótesis sobre los itinerarios alternativos del Camino, la observación aérea permitió detectar indicios excepcionales. Cerca de la carretera nacional apareció claramente la planta de la antigua ciudad romana de Tritium Autrigorum: calles, parcelas y estructuras urbanas emergían en los cultivos gracias a las diferencias de humedad del terreno. Aquellos hallazgos dieron lugar posteriormente a una publicación científica.

Son solo algunos ejemplos entre cientos de recuerdos acumulados durante décadas de trabajo. Lo que más me ha marcado no han sido únicamente los monumentos o los paisajes, sino también las personas encontradas en el camino: agricultores, vecinos, responsables políticos, funcionarios del patrimonio, investigadores y asociaciones locales que compartieron sus conocimientos y contribuyeron a preservar esta memoria colectiva.

Con la información recogida publiqué libros y artículos, pero pasados los años comprendí que este trabajo no debía permanecer en un archivo personal. Mi trayectoria científica me llevó, posteriormente, hacia otros campos de estudio, pero estaba convencido de que toda esta documentación debía ponerse a disposición de quienes continúan trabajando sobre el Camino de Santiago.

Por ello me alegra profundamente que este material pueda hoy ser utilizado libremente por investigadores, asociaciones, administraciones públicas, responsables políticos y peregrinos.

Asimismo, he decidido depositar la totalidad de esta documentación en el Archivo Histórico Provincial de Toledo, donde continúo desarrollando mis investigaciones. De este modo, el trabajo realizado durante todos estos años quedará accesible para futuras generaciones de investigadores y para todas aquellas personas interesadas en la historia y el patrimonio del Camino de Santiago.

Estoy convencido de que el patrimonio sólo adquiere su pleno significado cuando el conocimiento acumulado vuelve a la sociedad que lo ha conservado y transmitido a lo largo de los siglos.

Quisiera finalmente expresar mi agradecimiento a todas las personas que han contribuido a esta labor: responsables políticos, técnicos de las administraciones, archiveros, investigadores, asociaciones locales y ciudadanos que me ayudaron a acceder a la información y a comprender mejor los territorios recorridos.

Muchas gracias.

CamiNet, recuperar la memoria contemporánea del Camino de Santiago para el futuro: Discurso Vicirector Burgos

El Rectorado de la Universidad de Burgos, situado en el histórico Hospital del Rey, acogió el pasado 9 de junio la presentación de la segunda fase de CamiNet, el gran archivo digital impulsado por Camino Francés Federación para recuperar, preservar y poner a disposición pública la memoria documental de la recuperación contemporánea del Camino de Santiago.

La elección del lugar tenía un especial significado. Fundado en el siglo XIII para la acogida y asistencia de los peregrinos, el Hospital del Rey forma parte de la propia historia del Camino Francés y es hoy sede de una Universidad estrechamente vinculada con la investigación, conservación y difusión del patrimonio cultural.

CamiNet nació precisamente con el propósito de evitar la pérdida de una documentación especialmente valiosa y, en muchos casos, dispersa entre asociaciones, investigadores y archivos particulares. Con la culminación de su segunda fase, la plataforma reúne más de 15.000 documentos catalogados y más de 100.000 páginas digitalizadas, entre ellas actas de congresos, artículos científicos y divulgativos, legislación, guías históricas, material gráfico, sonoro y audiovisual, cerca de 2.000 números de revistas jacobeas y más de 150 libros completos, muchos de ellos descatalogados. Todo este material puede consultarse en abierto, convirtiendo CamiNet en el mayor fondo documental digital de acceso público dedicado a la historia contemporánea del Camino de Santiago.

Esta segunda fase ha permitido además dar un paso especialmente importante: incorporar y preservar los archivos de algunos de los investigadores que contribuyeron decisivamente al conocimiento y recuperación del Camino durante la segunda mitad del siglo XX. Entre ellos se encuentran más de 16.000 páginas del archivo personal de Jean Passini y cerca de 5.000 páginas procedentes del fondo de Paolo Caucci von Saucken, junto a la documentación ya recuperada durante la primera fase sobre los orígenes del asociacionismo jacobeo, las primeras publicaciones vinculadas al renacimiento de la peregrinación y el histórico Congreso Internacional de Jaca de 1987.

La jornada reunió a representantes del mundo académico, investigadores y entidades jacobeas y tuvo como invitado de honor a Jean Passini, arquitecto, musicólogo e historiador, investigador de la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París y académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su presencia permitió, además de presentar la incorporación de su archivo a CamiNet, rendir homenaje a una figura fundamental para el conocimiento y la protección contemporánea del Camino Francés.

A mediados de los años ochenta, el entonces Instituto del Territorio y Urbanismo del Ministerio de Obras Públicas, junto con la Casa de Velázquez, encargó a Passini la identificación y delimitación de su trazado histórico. El trabajo resultante, presentado en 1987, constituyó la primera cartografía detallada y rigurosa de la ruta y sirvió posteriormente de referencia para delimitaciones administrativas, su declaración como Bien de Interés Cultural y distintas actuaciones de protección patrimonial.

La apertura de la jornada correspondió a Delfín Ortega Sánchez, vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la Universidad de Burgos, quien situó CamiNet dentro de una concepción amplia de la conservación del patrimonio: no únicamente como protección de monumentos y elementos materiales, sino también como preservación, investigación y transmisión del conocimiento que permite comprenderlos.

La Universidad de Burgos se convertía así, desde uno de los grandes enclaves históricos de acogida del Camino Francés, en escenario del encuentro entre dos tiempos: el de quienes contribuyeron a investigar y recuperar el Camino contemporáneo y el de las nuevas herramientas que permiten conservar ese legado y transmitirlo a las siguientes generaciones.

Sus palabras abrieron una jornada concebida precisamente con ese propósito.

Intervención inaugural de Delfín Ortega Sánchez

Vicerrector de Relaciones Institucionales, Cultura y Proyección Social de la Universidad de Burgos

Queridas autoridades, representantes institucionales, miembros de Camino Francés

Federación, de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, profesor Jean Passini, don José Miguel Rodríguez Montañés, señoras y señores:

Sean bienvenidos al Aula Romeros de la Universidad de Burgos, en el Hospital del Rey, sede universitaria de particular significado institucional y lugar especialmente asociado a la historia europea del Camino de Santiago. Celebrar aquí este acto dedicado a CAMINET, a la preservación documental de la memoria jacobea y al reconocimiento de la trayectoria investigadora del profesor Jean Passini posee, por esta razón, una clara coherencia simbólica, académica y patrimonial.

Permítanme expresar, en nombre de la Universidad de Burgos, nuestro agradecimiento por haber querido situar este encuentro en una universidad pública comprometida con la investigación, la cultura, la transferencia de conocimiento y la conservación crítica del patrimonio. Saludo, con afecto, a todas las personas e instituciones que han hecho

posible este acto.

Abrimos hoy una jornada que pone de manifiesto algo que conviene recordar con frecuencia: el patrimonio no se conserva solo mediante la protección material de los lugares, sino también mediante el estudio riguroso de sus huellas documentales, la transmisión pública del conocimiento y la colaboración sostenida entre instituciones. El Camino de Santiago, por su densidad histórica, cultural y territorial, exige precisamente esa mirada amplia: una mirada capaz de reunir historia, arquitectura, urbanismo, documentación, memoria asociativa, tecnología digital y compromiso ciudadano.

El proyecto CAMINET representa, en este sentido, una iniciativa especialmente valiosa, pues responde a una necesidad esencial de nuestro tiempo: conservar, ordenar, digitalizar y hacer accesibles fondos documentales de alto interés histórico, cultural y científico. La digitalización no debe entenderse solo como una operación técnica. En contextos como este, constituye una forma de responsabilidad patrimonial. Permite proteger materiales dispersos, facilitar nuevas investigaciones, ampliar el acceso social al conocimiento y asegurar que la memoria del Camino pueda seguir siendo estudiada, interpretada y transmitida con rigor.

La presentación de CAMINET confirma, además, que la digitalización patrimonial, cuando se realiza con criterios de ordenación, preservación y acceso, puede convertirse en una herramienta académica y social de primer nivel. No se trata simplemente de poner documentos en línea. Se trata de construir condiciones para que los investigadores puedan formular nuevas preguntas, para que los territorios reconozcan mejor su propia historia y para que la ciudadanía acceda a materiales que, de otro modo, permanecerían dispersos o difícilmente consultables.

El Camino de Santiago no es únicamente una vía histórica de peregrinación. Es también un espacio de circulación de ideas, lenguas, prácticas culturales, formas de hospitalidad, experiencias espirituales, memorias territoriales y vínculos europeos. Su relevancia patrimonial ha sido reconocida por instituciones internacionales, pero su verdadero significado se mantiene vivo gracias al trabajo sostenido de investigadores, asociaciones jacobeas, administraciones públicas, universidades y comunidades locales. En ese entramado de esfuerzos, proyectos como CAMINET adquieren pleno sentido.

Desde la Universidad de Burgos valoramos especialmente ese esfuerzo porque coincide con algunas de las responsabilidades esenciales de la institución universitaria contemporánea: custodiar conocimiento, producir conocimiento nuevo, transferirlo a la sociedad y contribuir a que el patrimonio cultural sea comprendido como un bien vivo, compartido y abierto a nuevas interpretaciones científicas.

Quisiera destacar, de manera muy particular, la importancia académica de reconocer hoy la trayectoria del profesor Jean Passini. Su trabajo ha contribuido de manera decisiva al estudio histórico, urbano y patrimonial del Camino, y constituye un ejemplo de investigación paciente, rigurosa y territorialmente comprometida. En la universidad sabemos bien que el conocimiento relevante rara vez nace de la improvisación: exige método, continuidad, atención a las fuentes, dialogo interdisciplinar y una mirada capaz de conectar el detalle documental con los grandes procesos históricos. La calidad de una trayectoria investigadora se mide no solo por sus publicaciones o por sus contribuciones especializadas, sino también por la capacidad de abrir caminos a quienes investigan después. En ese sentido, la obra del profesor Passini forma parte de una tradición académica que ha ayudado a comprender mejor la morfología histórica del Camino, sus núcleos urbanos, sus trazas, sus permanencias y sus transformaciones. Reconocer hoy esa aportación en Burgos, y hacerlo en el Hospital del Rey, tiene un significado que trasciende la cortesía institucional.

Quiero agradecer también el trabajo de Camino Francés Federación y de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos. Las asociaciones jacobeas han desempeñado históricamente una función de extraordinaria importancia en la defensa, señalización, estudio, hospitalidad y difusión del Camino. Su labor demuestra que el patrimonio se sostiene cuando existe una comunidad que lo cuida, lo explica y lo transmite. Extiendo igualmente este agradecimiento a la Junta de Castilla y León y a su Delegación Territorial por el apoyo institucional prestado a una iniciativa que contribuye a la conservación y difusión del patrimonio jacobeo.

La Universidad de Burgos se siente especialmente concernida por este acto. Lo está por su ubicación, por su historia, por su vocación de servicio público y por su responsabilidad en la generación y transferencia de conocimiento. Una universidad que ocupa un espacio como el Hospital del Rey no puede mirar el Camino como una realidad ajena, sino como parte de su propia memoria institucional y de su compromiso con el territorio.

La Universidad de Burgos desea seguir siendo un espacio abierto para este tipo de proyectos: proyectos que unen investigación y territorio, memoria y tecnología, cultura y servicio público. Nuestro compromiso con el Camino de Santiago no es meramente protocolario. Está inscrito en nuestra historia, en nuestros espacios y en nuestra

responsabilidad académica.

Con ese espíritu, declaro abierto este acto institucional y académico, felicitamos a las entidades impulsoras de CAMINET por el trabajo realizado y agradecemos al profesor

Jean Passini su presencia entre nosotros. Que esta jornada contribuya a fortalecer la investigación jacobea, la preservación documental y la cooperación entre instituciones al servicio de un patrimonio que pertenece a Burgos, a Castilla y León, a España y a Europa, y que CAMINET siga creciendo como plataforma de investigación, preservación y difusión universal de la memoria jacobea.

Muchas gracias.